Caracas. Una emisión de bonos cambiarios de por lo menos US$500 millones está siendo evaluada por el Banco Central de Venezuela (BCV) y los técnicos del ministerio de Planificación y Finanzas.

Según fuentes del sector financiero esta colocación de títulos estaría planteada para después de carnaval, en función de apuntalar los esfuerzos que desde el gobierno y el ente emisor se hacen para cerrar la brecha existente entre el tipo de cambio oficial y el que se genera a partir de operaciones de permuta de bonos.

Por otra parte, una fuente del alto gobierno informó que durante la noche del miércoles se celebró una reunión en la que se estuvo evaluando esta decisión. Se corren los escenarios para conocer los alcances y consecuencias de una estrategia financiera de este tipo.

El monto total de la "gran subasta" está siendo evaluado y se ha llegado proponer cifras alrededor de los US$700 millones.

Mientras esto pasa, el llamado dólar permuta se sigue alejando del tipo de cambio más alto del esquema dual establecido por el gobierno en Bs.F. 4,30 por unidad de divisa estadounidense.

Algunos rechazan la medida. Sin embargo, fuentes del Parlamento consultadas sobre esta posibilidad, consideran que no sería una medida beneficiosa y que no daría un buen mensaje.

Dicen que de darse una emisión de Bonos Cambiarios por un monto tan elevado les haría preguntarse... ¿donde está la Comisión de Administración de Divisas?

A juicio de los asambleístas eso sería una clara señal de que el ente encargado de la administración de divisas no está operando satisfactoriamente para atender la demanda.

Por otra parte, otros técnicos del Ejecutivo señalan que debería optarse por una emisión de US$1.000 millones en Bonos Globales pagaderos en bolívares pero negociables en el exterior con la garantía de la República.

Lo que ha pasado. Hasta ahora las seis subastas realizadas por el Banco Central no han logrado impactar de manera importante la cotización del dólar permuta.

La segunda colocación de US$50 millones hizo que el valor del billete verde con la cara de Jefferson descendiera hasta los 5,8 bolívares, lo que en su momento generó la expectativa en los agentes del mercado que esta sería la tendencia.

Sin embargo, la historia reciente ha demostrado lo contrario. El martes pasado, la sexta y última subasta conocida colocó precio dólar implícito surgido del bono cambiario en 4,8 bolívares sin embargo, el tipo de cambio en el permuta se elevó hasta los 6,50 bolívares fuertes.

La tendencia es alcista lo que obliga al Banco Central a evaluar medidas más drásticas para atacar el tipo de cambio que está marcando las transacciones en el mercado venezolano y generando distorsiones en la conformación de los precios.

¿Qué está pasando? Los analistas del mercado indican que la oferta ha sido insuficiente y que el mercado requiere mucho más que los $40 millones que se ofertan en la subasta.

Otro elemento a evaluar es el caudal de divisas que debe asignar la Cadivi, el cual según algunos economistas y empresarios es muy bajo y no satisface un mercado sediento de divisas.

Esto genera un shock sobre la demanda del billete verde y empuja el precio la cotización permuta hacia el alza.

Esta argumentación se confirma con las propias palabras del Ministro de Planificación y Finanzas quien aseguró que ahora Cadivi comenzó a entregar en febrero $130 millones diarios.

Esta emisión vendría a tapar el hueco dejado por el ente administrador de divisas en enero, lo que respondería la interrogante de los diputados de la AN sobre para qué sirve Cadivi si se hace una emisión de US$500 millones o más.

Los posibles negocios. El debate es duro, el lobby de las casas de bolsa porque no las saquen del juego de los bonos es agresivo, pero mientras tanto quienes acceden a las subastas del Banco Central están haciendo los dos negocios posibles.

Uno: "Volteándose" al mercado permuta y ganándose entre 12% y 14% en un día al obtener el diferencial entre precio implícito y el precio de compra del dólar paralelo.

Dos: Quedándose con el bono esperando los 90 días y obtener dólares a un precio que de mantenerse la tendencia del permuta les implicará un ahorro de hasta 16% por operación.

Por otro lado, los agentes del mercado que se sienten desestimulados a participar por la falta de transparencia en la asignación de las divisas y las llamadas sin aviso a las subastas, se van directo al permuta generando mayor presión sobre la cotización en ese mercado.

Esto apuntala a la permuta como valor de referencia de la economía.