Birmingham, Inglaterra. El Banco de Inglaterra (BoE) puede apoyar a la economía mientras Gran Bretaña recorta el déficit de presupuesto récord, dijo este domingo el primer ministro David Cameron, después de que un ministro advirtiera sobre el riesgo de otra recesión.

Hay señales de que la expansión en Gran Bretaña, al igual que otras grandes economías, se está desacelerando luego haber superado la crisis financiera.

Al mismo tiempo, muchas economías como Gran Bretaña están haciendo drásticos recortes del gasto público para lidiar con los enormes déficits. Algunos analistas y autoridades argumentan que tales medidas podrían generar problemas si la economía global se desacelera rápidamente.

"Lo correcto era lidiar con el déficit, el problema que afronta Gran Bretaña, y al mismo tiempo eso permite al Banco de Inglaterra mantener la política monetaria y las tasas de interés en relativa expansión", dijo Cameron.

El ministro de Justicia, Kenneth Clarke, quien fue ministro de Finanzas la última vez que los Conservadores estuvieron en el poder, advirtió que el país podría sucumbir de nuevo a la recesión, aunque dijo que la posibilidad era menor al 50%.

"Soy un poco más pesimista", dijo al diario Observer. "No estoy del todo optimista respecto a dónde va la economía occidental (...) No descarto el riesgo de una doble recesión causada por una nueva ola de temores globales y crisis", indicó.

La coalición liderada por conservadores planea recortar los gastos en cerca del 25% en todos los departamentos del gobierno para atacar el déficit presupuestario, que ahora se encuentra en el 11% del Producto Interno Bruto.

El plan calmó el nerviosismo de los mercados sobre la deuda de Gran Bretaña, ayudando a reducir los niveles del rendimiento de los bonos del gobierno en las últimas semanas, pero algunos aún sugieren que se podrían necesitar nuevas medidas en política monetaria para respaldar el crecimiento.

Esta semana, el miembro del BoE Adam Posen instó a una mayor emisión cuantitativa - comprando bonos del gobierno con dinero nuevo - para evitar que la economía se aproxime a una desaceleración prolongada, de forma similar a lo ocurrido en Japón al salir de la crisis de la década de 1990.

El banco central ya ha recortado las tasas de interés a un nivel récord de 0,5% y destinó 200.000 millones de libras (US$316.300 millones) de nuevo dinero en activos para impulsar a la economía.