Dublin.  El Banco de Irlanda acordó el sábado una posible colocación de acciones del Gobierno de hasta un 15 por ciento y fuentes del mercado dijeron que el Estado podría tener a inversores privados listos para asumirla.

El banco, que intenta recaudar 4.200 millones de euros (US$6.000 millones) en nuevo capital y limitar la contribución que el Estado tendrá que realizar, dijo que la colocación se acordó para facilitar las negociaciones con inversionistas privados.

El Banco de Irlanda, donde el Estado ya posee una participación de 36%, dijo que la posible colocación tendría un precio de 0,10 euros por unidad de las nuevas acciones, un mejor precio para los inversores que los 0,13 euros a los que el título cerró el viernes.

Fuentes de mercado dijeron que el hecho de que el banco hubiera mejorado su plan para recaudar capital para emitir nuevas acciones a una tasa ventajosa podría indicar que había inversores privados listos para asumir la colocación.

El ministro de Finanzas Michael Noonan pasó la última semana en Estados Unidos reuniéndose con inversores potenciales y existentes para Irlanda.

Una colocación privada le daría a los posibles participantes una participación de 15%  en el banco porque podrían participar en la emisión de derechos del banco el próximo mes.

Colocar la acción privadamente además reduciría una pequeña fracción de la enorme cuenta bancaria del país, que eventualmente podría ascender a los 70.000 millones de euros o a casi la mitad de su Producto Interno Bruto (PIB).

Dublín ha cerrado dos de sus seis prestamistas nacionales, fusionado a otras dos instituciones estatales.

El Banco de Irlanda dijo que una aceptación de un 100% por parte de los tenedores de bonos en su deuda para conversión de títulos y una aceptación similar en la emisión de derechos dejaría al Estado con una participación diluida de 32,8%.

Si todos los tenedores de bonos optan por efectivo y la emisión de derechos no atrae interés, el Estado controlaría  87,7% del banco, dijo el banco central.

Analistas esperan un alta aceptación de parte de los tenedores de la deuda por la opción de acciones y una escasa respuesta a la emisión de derechos. Afirman que aun con una colocación privada, al banco le será difícil evitar que el Estado tenga la propiedad mayoritaria.