Tokio. El Banco de Japón mantuvo su política monetaria sin cambios este miércoles pero rebajó su evaluación económica y advirtió sobre los efectos de la crisis de deuda europea, indicando su disposición a aliviar la política si la recuperación del país estuviera en riesgo.

Como estaba previsto, el banco central mantuvo su tipo de interés principal en un rango de 0 a un 0,1% por una votación unánime y se abstuvo de relajar adicionalmente su política a través de una expansión de su plan de compra de activos.

Pero el BOJ (por sus siglas en inglés) advirtió de que una ralentización del crecimiento en el exterior, la persistente fortaleza del yen e interrupciones a la cadena de producción ocasionadas por las inundaciones en Tailandia podrían pesar sobre la economía nipona.

"La economía de Japón continúa fortaleciéndose pero a un ritmo más moderado, principalmente por el efecto de una desaceleración de las economías en el exterior", dijo el banco central en un comunicado emitido tras su revisión de política.

El banco central también advirtió que los problemas de deuda soberana en Europa podrían dañar a la economía global y se mostró más cauteloso sobre las exportaciones y la producción, describiendo su crecimiento como moderado.

Japón ha sido la economía avanzada que mejor rendimiento ha tenido en el tercer trimestre, rebotando con fuerza de la recesión provocada por el terremoto de marzo. Pero se espera que el crecimiento se mantenga estancado el resto del año ya que esta economía, muy dependiente de las exportaciones, empieza a padecer los efectos de un yen que se mantiene tozudamente fuerte y la lenta demanda exterior.