Tokio. El Banco de Japón mantuvo su política sin variación este miércoles, reservando sus escasas municiones para más adelante, y el yen se estabilizó luego de que Suiza tomó medidas radicales para debilitar su moneda.

El banco central nipón (BOJ, por su sigla en inglés) mantuvo su evaluación de que la economía se está recuperando a un ritmo constante, con la producción y las exportaciones cerca de los niveles antes del devastador terremoto y tsunami de marzo que empujaron a Japón a una recesión.

También reiteró su visión de que la economía debería reanudar una recuperación moderada este año, pero con una nota de precaución.

"Sentimos la necesidad de examinar cuidadosamente cómo la incertidumbre en los desarrollos en el extranjero y las fluctuaciones subsiguientes en las monedas y mercados financieros podrían afectar a la economía de Japón", indicó el BOJ.

Como estaba previsto, el banco central mantuvo su tasa en un rango de cero a 0,1% por un voto unánime y se abstuvo de adoptar medidas monetarias adicionales.

También enfatizó en su comunicado que la inflación de los productos básicos de consumo se mantendrá cerca de cero por el momento y recordó a los mercados que mantendrá las tasas de interés virtualmente en cero hasta que se pueda preveer un crecimiento estable de los precios.

"Como el BOJ ve claramente que la economía cobra fuerza de manera constante, el banco central no cree que exista la necesidad de tomar medidas inmediatas", dijo Junko Nishioka, economista en jefe para Japón de RBS Securities.