Tokio. El Banco de Japón cedió ante la presión del gobierno y relajó su política monetaria este lunes en una reunión de emergencia, en un esfuerzo por limitar un alza en el yen que está amenazando la frágil recuperación económica.

El yen rebotó a máximos del día luego de que el banco central amplió su esquema de provisión de préstamos a bancos a tasa fija baja, una medida vista por los inversores como un gesto simbólico que hará poco por detener el alza de la moneda que daña a las exportaciones y podría prolongar la deflación.

"La decisión de hoy no es una decisión arriesgada", dijo Simon Wong, economista regional de Standard Chartered Bank en Hong Kong. "Si el yen continúa apreciándose, digamos que al nivel de 80 yenes por dólar, eso podría disparar una intervención más directa en algún momento. No podemos descartar una intervención directa a esta altura", agregó.

La decisión se tomó tras semanas de esfuerzos para hacer bajar al yen por parte de las autoridades, que dieron señales de que podrían intervenir en el mercado luego de que la moneda japonesa tocó un máximo en 15 años a 83,58 yenes contra el dólar la semana pasada.

El gobierno también había intensificado la presión sobre el Banco de Japón (BOJ por sus iniciales en inglés) para que hiciera su parte.

El banco central dijo que al incrementar el volumen y la duración de fondos que se ponen a disposición de bancos apunta a bajar las tasas de interés de los mercados de dinero, algo que en el pasado también ayudó a menguar la presión alcista sobre el yen.

Aunque la tasa de interés nominal japonesa está en mínimos, la deflación ha impulsado las tasas reales, disuadiendo a la inversión y haciendo subir al yen, mientras los inversores extranjeros buscan rendimientos reales que sean mayores a los que se encuentran en las principales economías.

Medidas gubernamentales. El gobierno japonés reveló este lunes un nuevo paquete de estímulo económico valorado en 920.000 millones de yenes que pretende contener el impacto negativo que pueda tener la fortaleza del yen sobre la economía y frenar la actual tendencia deflacionista. 

El gobierno "anunció hoy el esquema del paquete para dar la impresión de que sus medidas económicas y las de relajación monetaria del Banco de Japón están debidamente coordinados", dijo este lunes el ministro de Estado para Política Económica y Fiscal Satoshi Arai en una rueda de prensa.

El proyecto incluye medidas como establecer un nuevo panel de gobierno para discutir las vías para promocionar la expansión económica y para apoyar al empleo joven, aumentando la demanda en potenciales áreas de crecimiento como la puericultura y la sanidad.

La administración implementará hacia finales de septiembre las nuevas medidas de estímulo, que se sostendrán sobre los fondos de contingencia de los presupuestos del último ejercicio y del actual.

Los fondos de contingencia son fondos de emergencia que se fijan en el presupuesto general y que el gobierno puede utilizar libremente, aunque debe conseguir la aprobación parlamentaria con carácter retroactivo de los gastos que realice.

El comunicado del gobierno mostró que las nuevas medidas económicas pretenden evitar que la fortaleza del yen perjudique aún más las condiciones económicas. Tokio "tomará las medidas decisivas (en el mercado de divisas) si es necesario", de acuerdo con el comunicado.

Se prevé que el ejecutivo nipón finalice su plan de estímulo el 10 de septiembre.

El primer ministro Naoto Kan ordenó revisar las nuevas medidas de estímulo tras conocerse a principios de mes que el crecimiento económico de Japón se ralentizó y marcó una tasa de 0,4% entre abril y junio, frente al avance de 4,4% del trimestre anterior.

Arai añadió que el gobierno podría considerar medidas de estímulo adicionales en caso de que el yen siga fuerte, la bolsa de Tokio siga cayendo o empeore la deflación. 

(Con información de Reuters y Dow Jones Newswires)