México D.F. Al hacer un análisis sobre el contexto económico, durante la presentación del informe trimestral de inflación, el gobernador del Banco de México, Agustín Carstens, señaló que si bien los mercados financieros están moviéndose hacia la normalidad, con cierta vulnerabilidad por la crisis de deuda en Europa, los datos más recientes muestran señales de una desaceleración.

Al respecto, explicó que “está en el aire si será una desaceleración o una recesión”. Y agregó que “en lo personal creo que será una desaceleración”.

La desaceleración observada en algunos indicadores de la Unión Europea, sumada a la incertidumbre sobre la sostenibilidad de la demanda privada ante los esfuerzos de consolidación fiscal en el mundo, aumentan los riesgos de un crecimiento económico mundial a la baja, informó El Universal.

“Esta es una recuperación sin creación de empleos que hacia adelante implicará un lastre sobre la economía de Estados Unidos y del mundo”, dijo Carstens.

En cuanto a la situación de México, dijo que el país continúa pendiente de la recuperación de las exportaciones y de la demanda en Estados Unidos.

En este escenario, el consumo interno se recupera paulatinamente, y la inversión fija sigue rezagada.

La expectativa de crecimiento para este año del Banco de México se mantuvo en un rango de 4 a 5%, y se prevé la creación de entre 525.000 y 625.000 empleos formales este año.

Para el próximo año, se espera una generación de 500.000 a 600.000 empleos y un crecimiento del PIB de entre 3,2% y 4,2%.

Se estima que la inflación cerrará este año en una tasa de 4,75%,

Carstens indicó que “el balance de riesgos de la inflación hacia delante en el país ha mejorado, y se mantiene la expectativa inflacionaria de mediano a largo plazo, situada en 3%”.

Agregó que no modificarían su estimación de inflación, hasta tener más información sobre el comportamiento de los precios en el tercer trimestre.

Explicó que “dentro de los elementos que han contribuido a las mejoras en la inflación se encuentran la fortaleza del peso y la menor volatilidad del tipo de cambio, la mayor competencia entre las cadenas comerciales, y una oferta abundante de frutas y verduras, y menores precios del gas”.