La junta de gobierno del Banco de México (Banxico) decidió de manera unánime dejar estable la tasa de referencia, aunque la mayoría de sus miembros ve riesgos al alza en la inflación si la moneda retoma una tendencia a la depreciación, de acuerdo a la minuta de su última reunión publicada el jueves.

"La Junta de Gobierno decidió por unanimidad mantener en 3% el objetivo para la Tasa de Interés Interbancaria a un día, en virtud de que estimó que la postura monetaria vigente es conducente a afianzar la convergencia de la inflación a la meta permanente de 3%", informó el Banxico a través de su minuta.

Aunque el cuerpo colegiado consideró que el balance de riesgos para la inflación permaneció estable frente a su reunión previa, advirtió que un debilitamiento del peso mexicano ante un nuevo deterioro en las condiciones de los mercados externos podría afectar la formación de precios y sus expectativas.

La mayoría de miembros coincidió, no obstante, en que la moneda local mostró recientemente una ligera apreciación y menor volatilidad.

En lo que va del año, el peso mexicano se ha depreciado 13,5% frente al dólar, afectado principalmente por la incertidumbre respecto al momento en que la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) iniciará el endurecimiento de su política monetaria.

La junta se mostró dividida respecto al momento más adecuado para efectuar un alza de tasa en México, con uno de los miembros a favor de efectuar el movimiento antes que la Fed y otros considerando que tal acción sería "ineficiente" y tendría "costos elevados".

En cuanto a los riesgos a la baja para la economía, algunos integrantes apuntaron a un debilitamiento de la industria estadounidense, así como los problemas de una de las armadoras automotrices más importantes del país.

México dijo en septiembre que estaba analizando las emisiones de autos de Volkswagen en el país para observar si existe un incumplimiento similar al ocurrido en Estados Unidos, que desató el peor escándalo en la historia de la firma alemana.

A inicios de noviembre, el Banco de México estrechó su pronóstico para el crecimiento económico local de este año a un rango de 1,9-2,4%, desde el 1,7-2,5% anterior.

En la minuta divulgada el jueves, la mayoría de los miembros de la junta de gobierno esperan que tanto la inflación general como la subyacente se mantengan por debajo de 3% durante el resto del año.