El banco central mexicano realizó este jueves varias operaciones de venta de dólares en bancos en México y Nueva York a fin de apuntalar al peso, que tocó un mínimo histórico en la víspera ante preocupaciones por el impacto que podrían tener las políticas del próximo gobierno de Estados Unidos.

Aunque la autoridad monetaria no ha dado a conocer el monto de lo que ha vendido, cuatro operadores dijeron a Reuters que se trata de al menos US$1.000 millones.

Esta es la primera vez que el Banco de México interviene en el mercado cambiario con venta de divisas desde febrero del 2016, cuando lo hizo con US$2.000 millones.

Tras las intervenciones, el peso mexicano llegó a apreciarse a 21.13 pesos por dólar, su mejor nivel de sesión, aunque más tarde moderaba su ganancia a un 0,37% y se transaba a 21.35 pesos por dólar, luego de que el miércoles tocara un mínimo histórico a 21.624 por dólar.

La caída del peso se profundizó el miércoles luego de que minutas de la última reunión de la Reserva Federal mostraron preocupación por potenciales presiones inflacionarias que podrían surgir ante un crecimiento económico más rápido bajo la presidencia de Donald Trump, lo que podría requerir más subidas de las tasas de interés en Estados Unidos.

El banco central de México dijo que está vigilando "de cerca" al mercado cambiario, que ha estado muy presionado desde el 2016. La Comisión de Cambios, integrada por el Banco de México y la Secretaría de Hacienda, emitirá más tarde un comunicado sobre la intervención.

"En nuestra evaluación, si el peso mexicano permanece bajo presión, las autoridades deben tener la posibilidad de utilizar diferentes instrumentos de intervención, como los 'swaps' de dólares, ya que no son una toma directa de reservas y ofrecen valiosa protección de cobertura de divisas en un período de significativa incertidumbre", dijo Goldman Sachs en un reporte.

En lo que va del año, el peso se ha depreciado un 2,8% y en el 2016 perdió un 20%, su peor año desde 2008, en plena crisis financiera global.