La economía paraguaya caerá un 1,5% en 2012 para después pegar un salto o rebote de hasta 5% el próximo año, según un estudio realizado por el grupo Itaú y presentado este jueves por su economista jefe, Ilan Goldfanj.

La estimación del Itaú está en línea con otras previsiones recientes presentadas por el sector privado y que proyectan un crecimiento negativo para la economía paraguaya, salvo con los presagios de las instituciones oficiales como el Ministerio de Hacienda, que estimaba un crecimiento por debajo del 3%, aunque sujeto a una nueva revisión en abril venidero.

Los efectos de la sequía en el campo y del rebrote de la aftosa sobre el mercado de la carne fueron destacados por Ilan Goldfanj como principales frenos del ritmo creciente que venía teniendo la economía paraguaya.

Golfanj, que presentó las “perspectivas para la economía mundial y América Latina” durante una charla con periodistas, estimó además que la inflación en Paraguay cerrará este año en torno al 5%, un déficit comercial del 1,6% y un tipo de cambio de G. 4.612,40 (US$1,05) al final del presente período.

Relación creciente con China. En otro momento expresó que, en el mediano plazo, la relación de América Latina con China tendrá una dinámica creciente, porque la demanda de alimentos en el país asiático será cada vez más importante, lo que beneficiará a países productores de comodities (productos sin valor agregado) en la región.

América Latina crecerá alrededor del 4% en los próximos años, un porcentaje que tal vez no sea tan bueno como en los años de la década de 2000, pero que, de cualquier manera, representa un crecimiento interesante y sostenible, por ahora.

Observa que hay mejorías en educación, mientras los granos están teniendo una mayor productividad. Sin embargo, se necesita de más reformas estructurales en los países sudamericanos. Paraguay no es una excepción, se lo ve creciendo bien, pero no demasiado.

Por otro lado, señaló que países latinoamericanos como México, Chile, Colombia, Perú crecieron bien en los últimos años y ahora puede que se desaceleren o crezcan dentro del potencial de cada uno.

Una excepción en la región es Argentina porque sufrirá una desaceleración mucho más fuerte comparativamente, lo que se traducirá en una menor importación desde los países vecinos que sentirán el efecto, concluyó.