El directorio ejecutivo del Banco Mundial (BM) aprobó un financiamiento por US$200 millones que fortalecerá el marco legal e institucional de Bolivia para la gestión integral de riesgos de desastres y climáticos.

El 50% de los fondos proviene de la Asociación Internacional de Fomento (AIF), en condiciones concesionales, y el resto del Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento (BIRF), según un boletín.

Por primera vez en diez años, Bolivia califica para este tipo de financiamiento de políticas públicas, normalmente aprobado para países de medianos ingresos.

La nación es afectada frecuentemente por desastres naturales, inundaciones y sequías, como ocurre actualmente en Pando.