Washington, EFE. Un crecimiento urbano "sin límites" y desordenado en los próximos años conducirá a la creación de barrios pobres y marginales, así como a mayor contaminación y criminalidad, según alertó el Banco Mundial (BM) en su informe semestral sobre los avances hacia los Objetivos del Milenio.

En los países en desarrollo, el 96% del incremento de la población hasta 2030 será en áreas urbanas, de acuerdo con el BM, que presentó el informe en el marco del encuentro de primavera conjunto con el Fondo Monetario Internacional (FMI) que se celebra esta semana en Washington.

La urbanización "sin límites" no es "una cura para todo", destacó en el informe el indio Kaushik Basu, vicepresidente sénior y economista jefe del BM.

"Los pobres urbanos en muchos lugares necesitan urgentemente mejores servicios, así como la infraestructura que los mantenga conectados con las escuelas, puestos de trabajo y atención sanitaria decente", agregó.

Los países con "niveles altos de urbanización" como China y otros de Asia Oriental y Latinoamérica "han jugado un papel importante en la reducción de la pobreza extrema en todo el mundo", sostuvo el BM.

En contraste, las dos regiones menos urbanizadas del mundo, el sur de Asia y el África subsahariana, tienen tasas significativamente más altas de pobreza y están a la zaga en el cumplimiento de los Objetivos del Milenio fijados por la ONU para 2015.

Según el informe del BM, en Latinoamérica y Asia Central las tasas de mortalidad infantil en las zonas urbanas están entre 8 y 9 puntos porcentuales por debajo de las de las áreas rurales.

Asimismo, el acceso al agua potable en las zonas urbanas de países en desarrollo fue casi total, con una cobertura del 96%, en 2010 frente al 81% de la población rural.

A pesar de que la pobreza extrema ha disminuido a nivel global, el Banco Mundial estima que en 2015 habrá 970 millones de personas viviendo con US$1,25 al día.

Para aprovechar "los beneficios económicos y sociales de la urbanización", hay que planificar "una eficiente utilización de la tierra", así como tener en cuenta las necesidades de transporte, vivienda y otras infraestructuras, señaló Jos Verbeek, economista del BM y principal autor del informe.

De los 828 millones de personas que viven en el mundo en barrios marginales urbanos el 61 % está en Asia, el 25,5% en África y el 13,4% en América Latina.

"Solo mediante la satisfacción de las necesidades esenciales en materia de transporte, vivienda, agua, saneamiento, educación y asistencia sanitaria pueden las ciudades evitar convertirse en centros de pobreza y miseria", argumenta el informe del BM.

El organismo subraya que también son necesarios esfuerzos contra la pobreza en el mundo rural, ya que en los países en desarrollo el 76% de los pobres viven en áreas rurales.

Las mujeres del ámbito rural son normalmente las más perjudicadas, dado que tienen que caminar largas distancias para acceder al agua potable y cuentan con un menor nivel educativo.