Argentina. Un informe del Banco Mundial destaca el rol de las políticas previsionales implementadas en la Argentina durante la última década, en especial por la incorporación al sistema de 2,7 millones de adultos mayores que no tenían ningún tipo de cobertura previa.

La investigación, coordinada por los especialistas Rafael Rofman, Ignacio Apella y Evelyn Vezza, lleva el título "Más allá de las Pensiones Contributivas, Catorce Experiencias en América Latina", y se encarga de analizar "las diferentes iniciativas de política pública dirigidas a expandir la cobertura en pensiones más allá del sistema contributivo en catorce países de la región", entre la que se destaca la experiencia Argentina, donde se pasó de un 68,1% de la población adulta mayor con cobertura previsional en 2004, al 91% en 2011.

Asimismo, el informe resalta que Argentina es el que garantiza el mejor nivel de contribuciones promedio en relación al salario activo (77%) y la que permite la mayor distancia de los jubilados por sobre la línea de pobreza (351%).

Además de subrayar la incorporación de 2,7 millones de personas al sistema, el estudio destaca el impacto positivo de la amplia cobertura que tienen nuestros adultos mayores en el sistema público de salud, ya sea a través del Pami o de los establecimientos dependientes del Ministerio de Salud de la Nación.

Otro aspecto que se menciona como efecto de la política previsional nacional es que los gobiernos provinciales se ven favorecidos por "un menor gasto en concepto de transferencias asistenciales y menor demanda de servicios públicos de salud de sus ciudadanos adultos".

Por otra parte, según publica un informe de Anses, durante el año 2013 “el promedio de los ingresos de los nuevos jubilados representó el 77% del sueldo al momento del alta del trabajador, con un ingreso promedio de US$992,7. Desde la sanción de la Ley en febrero de 2009, las jubilaciones y pensiones se incrementaron en un 259%”.