Pekín. El Banco Mundial elevó este jueves su pronóstico del crecimiento económico de China en el 2011 por segunda vez en igual cantidad de meses y dijo que es demasiado pronto para que Pekín detenga el ajuste en su política monetaria, especialmente por los riesgos inflacionarios.

En su última actualización trimestral de la segunda economía más grande del mundo, el banco recortó su proyección del actual superávit de cuenta corriente de China en el 2011 a un 3,6% de su Producto Interno Bruto (PIB).

Esto se ubica cómodamente por debajo del techo de un 4% planteado por el secretario del Tesoro estadounidense, Timothy Geithner, para los países del G-20.

Luego de resultados mejores que los previstos en los últimos dos trimestres, ahora el PIB de China posiblemente se expandirá un 9,3% en el 2011, más lento que el 10,3% del año pasado, pero aún a una tasa "saludable", dijo el Banco Mundial (BM).

El organismo había pronosticado una expansión de un 9% en un sondeo regional en marzo y de un 8,7% en su anterior actualización de China en noviembre pasado.

El banco, que indicó provisionalmente un crecimiento del PIB chino de un 8,7% para el 2012, dijo que en sus previsiones hay peligros en ambos sentidos, aunque el reporte acentúa el riesgo de impacto negativo.

Como resultado, la flexibilidad tanto en la política monetaria y fiscal era clave.

"La posición macro necesita ser normalizada plenamente para lidiar con los riesgos macro, incluyendo la inflación y el mercado de propiedades", dijo el reporte.