Los desafíos para los países en vías de desarrollo, entre ellos Honduras, cada vez son mayores. Por un lado impulsan estrategias para atraer mayores flujos de inversión para estimular el crecimiento económico y por otro lado definen planes para eludir los efectos de la escalada de los precios internacionales del petróleo y de los alimentos, ya que las familias pobres resultan más afectadas.

En este sentido la directora gerente del Banco Mundial (BM), Sri Mulyani Indrawati, se refirió al tema.

La crisis alimentaria mundial que ha advertido el BM puede resultar en una amenaza o en una oportunidad para los países,

-¿qué recomendación puede brindar a naciones como Honduras que tienen fuerte vocación agrícola?

-Sri Mulyani Indrawati: Honduras definitivamente tiene un fuerte potencial agrícola, incluso se ha convertido en una oportunidad para los granjeros o productores porque los precios se mantendrán altos, incluso Honduras ya está disfrutando de eso si hablamos de café, cacao, aquí el potencial es muy grande.

La pregunta es cómo Honduras puede mejorar la eficiencia del sector agropecuario, y eso se va a relacionar con la política que el gobierno esté diseñando en términos de proveer incentivos adecuados y abordar el tema del riesgo para los granjeros, lo que se relaciona con diferentes asuntos, o sea los impuestos, la tarifa de importación o los subsidios, creo que son las áreas que el gobierno puede revisar y trabajar.

El segundo tema es la inversión en infraestructura, apoyando la agricultura, se relaciona a las carreteras, irrigación directa; también la provisión de un apoyo logístico, el transporte, la distribución, ya que muchos problemas han sido causados por estos factores, lo que ha creado precios altos para los consumidores y que también afectan a los productores.

Honduras tiene un potencial muy grande para enfrentar esos nuevos retos, una crisis puede ser la oportunidad para rediseñar el desarrollo hacia esa dirección. La carestía de alimentos se ha convertido en un tema global desde 2006-2007.

-¿Cuál es el impacto de los altos precios de los combustibles en las economías de los países consumidores?

-Definitivamente, el precio de los combustibles es un tema estratégico para todos los países en desarrollo, pega en la economía por dos canales: en primer lugar, el precio del subsidio no existe y eso ya se ha visto en Honduras, cuando la inflación era más de 6%, lo cual ha sido disparado por los precios de los alimentos y por los combustibles.

En segundo lugar, está relacionado con el costo de la producción porque los combustibles van a golpear el tema de la electricidad aquí en Honduras, el 65% del sector energético está consumiendo el combustible fósil y eso afecta el precio que paga directamente la ENEE, la que tiene un problema financiero si el costo de la producción va a incrementar mientras el costo de la tarifa no pueda ser cambiado.

El tercer punto es el presupuesto gubernamental, el subsidio para combustible va a incrementar y eso va a crear una dificultad en la escogencia de la política porque se tendrá que decidir en donde usar el dinero, o en subsidios para mantener precios domésticos más bajos o en la construcción de la infraestructura, mejorar la educación o en otros sectores sociales, todos esos son los retos para Honduras.

El gobierno de Honduras está tratando de diversificar sus fuentes de energía para ir más hacia la energía renovable y es ahí donde se debe enfocar para proveer las políticas correctas para lograr esas metas.

Además del fuerte apoyo al gobierno hondureño, ¿qué herramientas está utilizando el BM para respaldar al sector privado?

-La IFC (Corporación Financiera Internacional) está incrementando sus créditos al sector privado, y de 38 millones de dólares en 2008 aumentó a más de 100 millones de dólares en la actualidad, y creo que esto será un gran catalizador para atraer más participación del sector privado y más inversión, que luego va a darle un mejor sostenimiento al progreso y al avance social.

Cuáles son las opciones de financiamiento que tiene la IFC para aumentar la inversión privada en el país?

El gobierno está trabajando para mejorar el clima de inversión y el marco de las políticas, eso va a crear más certeza y proveerá una clarificación del riesgo que el sector privado pueda tener, y así podrá participar en la actividad económica.

Hemos hablado de la participación público-privada en el desarrollo de infraestructura y creo que el IFC tiene una gran experiencia desde diferentes regiones y diferentes países, incluyendo su habilidad para diseñar un buen instrumento financiero y manejo del riesgo, que es un área que podemos explorar.

La IFC está apoyando a la banca hondureña para poder extender la habilidad de canalizar los fondos, creo que un obstáculo que veo en Honduras es el acceso al financiamiento para las pequeñas y medianas empresas, lo que no permite que participen ni prosperen, ellos son el jugador más importante en ese escenario y la Corporación continuará apoyándolos.

Otro asunto que veo es la inclusión financiera, utilizando el sistema bancario para que más pequeñas y medianas empresas puedan acceder al financiamiento, creo que es el área donde el IFC más se está enfocando.

-¿Qué opina de la situación económica de Centroamérica?

La crisis financiera mundial afectó el desempeño económico de la región, pero creo que el año pasado Centroamérica se empezó a recuperar de manera rápida en comparación con Estados Unidos y Europa, que la continúan enfrentando.

El reto para los países centroamericanos es mantener ese ritmo de crecimiento y mejorar ese desempeño, pero al mismo tiempo fortalecer la protección social, porque ahora el crecimiento no puede garantizar que va a proteger a los pobres, por lo que esto se ha convertido en el reto para los países, especialmente en Centroamérica. Todo eso requerirá del gobierno una combinación de políticas.