Washington. La economía mundial se expandiría un 3,1% en el 2018, levemente por sobre el 3% del año pasado, y marcaría el primer año desde la Gran Recesión del 2008 en que funcionará cerca a plena capacidad, dijo este martes el Banco Mundial en el informe Perspectivas Económicas Mundiales de Enero 2018.

Sin embargo, en una actualización de su reporte económico semestral, el Banco Mundial advirtió que el alza económica de este año sería temporal a menos que los gobiernos adopten políticas que se enfoquen en incrementar la participación de la fuerza de trabajo.

El ritmo del crecimiento económico mundial se moderaría a un 3% en el 2019 y a un 2,9% en el 2020, agregó.

La mayor parte de la expansión será impulsada por las economías emergentes, en particular de los exportadores de materias primas, con tasas de crecimiento para los mercados emergentes y economías en desarrollo en su conjunto aumentando al 4,5% en 2018 y a un promedio de 4,7% en 2019 y 2020, aseguró el organismo.

El ritmo del crecimiento económico mundial se moderaría a un 3% en el 2019 y a un 2,9% en el 2020.

Según el Banco Mundial, la región de crecimiento más rápido será el Este de Asia y el Pacífico, donde la economía de China crecería a un 6,4% este año antes de ralentizarse a un 6,3% en el 2019.

América Latina se expandiría un 2% en el 2018, lo que representaría un aumento del 0,9% frente al 2017. El crecimiento más sólido se produciría en Panamá, con un 5,6%, mientras que se espera que la economía de Venezuela se contraiga un 4,2% este año.

"Según los pronósticos, el crecimiento cobrará impulso a medida que la inversión y el consumo privado se consoliden, en particular en las economías exportadoras de productos básicos", dijo el Banco Mundial.

"No obstante, la intensificación de la incertidumbre normativa, los desastres naturales, el incremento en el proteccionismo comercial de Estados Unidos o un mayor deterioro de las condiciones fiscales de los propios países podrían desviar el curso del crecimiento", agregó.

Según el organismo Brasil tendrá un repunte económico del 2% este año, mientras que México crecería un 2,1% tras el 1,9% del año pasado.

En países pobres en África, América Latina, Oriente Medio y Asia, la expansión económica aumentaría a un 5,4% en el 2018 debido a la fortaleza de los precios de las materias primas.

En contraste, el crecimiento en las economías desarrolladas se desaceleraría al 2,2% en el 2018, desde el 2,3% del año pasado, a medida que los bancos centrales remueven de forma gradual las iniciativas adoptadas después de la crisis, y el repunte de las inversiones se normalice.

"En el largo plazo, la desaceleración del crecimiento potencial (que refleja la rapidez con que una economía puede expandirse cuando la mano de obra y el capital se utilizan a plena capacidad) pone en riesgo los avances logrados en los niveles de vida y la reducción de la pobreza en todo el mundo", dijo el banco.