El Banco Mundial prevé que la economía mexicana crecerá a una tasa de 3,3% en 2015, un avance ligeramente por encima del promedio mundial, de tres por ciento, debido a que “las reformas para mejorar la productividad, y la amplia exposición comercial a Estados Unidos deberían apoyar su crecimiento”.

Expone que México forma parte del grupo de países con un marco de política relativamente más creíble, junto con India, Kenia y Senegal, y con gobiernos más orientados a las reformas, lo que les permitirá ajustarse más rápidamente a unas condiciones financieras globales más restrictivas o volátiles.

En contraste, será más difícil la adaptación para países con limitados amortiguadores fiscales, débiles perspectivas de crecimiento, alta exposición a flujos de portafolio de corto plazo y altos volúmenes de deuda en manos de foráneos.

Expuso que en el caso de México e India, el sentimiento de debilidad económica de principios de año y la incertidumbre electoral, así como cierta fatiga de las reformas, inicialmente frenaron la inversión, pero era esto se revirtió más tarde.

Asimismo, resaltó que México, Brasil, Filipinas y Turquía tomaron medidas para endurecer sus políticas fiscales o monetarias, para contener el crecimiento del crédito o de la inflación y mejorar su posición fiscal.

Resaltó que en América Latina y el Caribe el crecimiento se desaceleró bruscamente en 2014, como consecuencia de dificultades internas y por la caída de los precios de las materias primas.

“Después de otro año decepcionante, este 2015 los países en desarrollo deberían experimentar un alza en su crecimiento gracias en parte al impulso que generan los precios del petróleo bajos y el fortalecimiento de la economía de Estados Unidos.”