La línea de crédito del Banco Mundial (organismo multilateral con sede en Washington) por US$1.000 millones para Ecuador tendría un plazo de 30 años y con 15 años de gracia, y debería estar destinado a proyectos de inversión, anunció la embajadora de Ecuador en EE.UU., Nathalie Cely, a través de su cuenta de Twitter.

Este anuncio se da tres días después de que el presidente de la República, Rafael Correa, indicara en una entrevista televisiva que será “bienvenido el crédito del Banco Mundial (BM), sin condicionamientos”, cuando hablaba sobre las diversas posibilidades de financiamiento para el país, incluida una emisión de bonos internacionales por US$700 millones.

Según Cely, la línea tendría condiciones parecidas a las del crédito que mantiene con el Municipio de la capital para el Metro de Quito. “Línea Banco Mundial como en caso de metro #Quito tasa libor + 1%. SIN CONDICIONES” (sic), indicaba otro tuit posteado ayer.

El presidente Correa había dicho también el domingo que el Banco Mundial “está atrás de nosotros para colocarnos financiamiento, porque admiran el crecimiento del país y el desempeño de la economía”.

Las declaraciones distan del discurso que mantenía el primer mandatario cuando en octubre del 2007 había acusado al Fondo Monetario Internacional (FMI) y al BM de ser los grandes culpables de la debacle de América Latina. En declaraciones a la agencia Efe dijo que “mientras más lejos tengamos al FMI y al BM, los grandes culpables de la debacle de América Latina en los últimos 20 años, mejor nos irá”.

Ahora, en cambio, indicó que el financiamiento es bienvenido, pero que jamás el país iba a aceptar que el BM dijera: “‘Tenga unos dolaritos, pero tiene que elevar los combustibles, tiene que sacar el subsidio al gas, tiene que hacer esto y este otro...’. Nos trataban como colonia”, aseguró Correa.

En abril del 2007, es decir justo hace siete años, Correa y la Cancillería tomaron acciones contra el representante del Banco Mundial (BM) en el país, Eduardo Somensatto, declarándolo persona non grata y concediéndole 72 horas para abandonar el país.

La razón era la suspensión de un crédito de ese ente cuando Correa se desempeñaba como ministro de Economía. A partir de entonces, la relación con el organismo multilateral tuvo un perfil bajo, aunque recientemente se aprobaron $ 205 millones para el Metro de Quito y US$100 millones para un proyecto de sanidad en Manta.

Desde agosto del 2013, Indu John Abrahan es la representante del BM en el país. Ayer este Diario trató de contactarla, pero estaba en Washington asistiendo a la reunión de primavera del FMI y del BM.

Antes de John Abrahan estuvo María Dolores Arribas Baño, mientras su antecesor fue Jonas Frank, pero solo como un encargado de la representación.

El entonces ministro de Economía, Rafael Correa, cuestionó al Banco Mundial por la negativa de la institución a desembolsar US$100 millones de un crédito aprobado y que debía concretarse el 21 de abril, un día después de la destitución de Lucio Gutiérrez.

Oposición. Tres días después de la negativa, Correa renunció a su cargo, afirmando que existían fuertes presiones de sectores económicos que se oponían a su presencia en esa cartera.