El Perú tiene un entorno legal y político muy favorable para el desarrollo de la inclusión financiera y el reto en la actualidad pasa porque esta se expanda y sea más rápida, con la finalidad de dar mayor acceso a la población, afirmó el líder en Sector Financiero del Banco Mundial, Douglas Pearce

Indicó que entre el 2011 y 2014 el porcentaje de personas que accedieron a una cuenta bancaria pasó del 21% al 29%, “aunque todavía hay mucho más para lograr el acceso universal”.

“El Perú tiene un entorno legal, regulatorio y político muy favorable para la inclusión financiera, han logrado eso, pero ahora el desafío es lograr que el uso o acceso se amplíe o expanda mas rápido”, manifestó a la agencia Andina.

Dijo que el gobierno peruano debe promover mayor acceso de la oferta del sector privado hacia los segmentos no atendidos por la tecnología, para que estos puedan usar mecanismos digitales, a través de los teléfonos, puntos de acceso y las propias sucursales.

“Ahora se busca transferir todo método de pago del Gobierno a las personas, de efectivo a una forma electrónica a las cuentas, entonces, en vez de tener que ir a recibir efectivo, las personas pueden recibir de forma conveniente por teléfono o tarjeta pueden ir a la tienda y retirar el dinero”, aclaró.

Asimismo, dijo que será posible acceder a los ahorros, seguros, pensiones o incluso algún crédito, es decir, “acceso a servicios diversos”.

Prioridad. Sostuvo que para el Banco Mundial la inclusión financiera es una de las áreas de prioridad, siendo una de los objetivos lograr a nivel mundial, el acceso universal al servicio financiero para el 2020.

“En cinco años nuestra meta y visión es que todos los adultos que quieran acceder a servicios financieras lo puedan hacer, a nivel de Perú estamos apoyando a las autoridades para preparar una estrategia de inclusión financiera, así como en otros 25 países más”, refirió.

Dijo que algunos países están generando reformas legales y desarrollando políticas institucionales, con la finalidad de incentivar el sector privado e introducir mecanismos y productos para que la población pueda acceder a los servicios financieros.