México D.F. El Banco Mundial estima que las economías de América Latina y el Caribe seguirán expandiéndose en 2011, pero a un menor ritmo que el año pasado debido a las expectativas de desaceleración en las economías más desarrolladas y en China.

En su informe sobre las perspectivas económicas globales, el banco Mundial estima que la producción de la región en su conjunto crecerá en torno a 4% este año, tras expandirse a una tasa proyectada del 5,7% en 2010.

Para la mayor economía de la región, Brasil, el banco espera que el producto interno bruto se expanda 4,4% en 2011, tras crecer a una tasa estimada de 7,6% en 2010.

Una creciente fuerza de trabajo, crecimiento de los salarios reales y expansión del crédito deberían apuntalar la producción, indicó el banco.

Una renovada volatilidad en los mercados globales de capital presenta ciertas dificultades para los encargados de las políticas que enfrentan presiones inflacionarias al tiempo que los ingresos de capital en busca de mayores rendimientos hacen que se aprecie la moneda local, el real, lo que amenaza la competitividad de las exportaciones.

México, uno de los países más afectados por la recesión en Estados Unidos debido a sus estrechos lazos de comercio exterior e inversiones, aún no se ha recuperado completamente, y probablemente registrará una expansión menor de 3,6%, frente al crecimiento estimado de 5,2% en 2010, según el Banco Mundial.

El banco también proyecta desaceleraciones económicas para Argentina y Perú, con crecimientos estimados del 4,7% y 5,5%, respectivamente para 2011, mientras que el PIB de Chile y Colombia se aceleraría moderadamente a 5,8% y 4,4%, respectivamente.

La entidad espera que la economía venezolana registre un modesto crecimiento de 0,9% este año y describe el panorama de crecimiento del país como extremadamente poco satisfactorio, al considerar el repunte de los precios de bienes básicos y la actividad regional. El banco central venezolano informó que el país registró una contracción de 1,9% en 2010.

Los riesgos en la región incluyen los robustos ingresos de capital y su impacto en las tasas de cambio, la competitividad de las exportaciones y los precios de los activos en el país. Una desaceleración más pronunciada que la estimada podría rápidamente revertir las ganancias de los ingresos derivados de las exportaciones de bienes básicos e ingreso doméstico.

México, con su cercana relación a Estados Unidos y los países del Caribe, que dependen fuertemente de las remesas y el turismo, será especialmente vulnerable a un desempeño económico de Estados Unidos peor que lo anticipado, agrega el Banco Mundial.

Las consecuencias en la región por los problemas de deuda soberana en Europa podrían incluir un impacto en las inversiones extranjeras directas si la situación en España y Portugal se deteriora, debido a sus estrechos lazos con América Latina.