La directora senior del sector Reducción de la Pobreza del Banco Mundial, Ana Revenga, señaló que los programas sociales del gobierno peruano van en la línea correcta y han facilitado la reducción de la pobreza en el país porque tienen un componente de inversión productiva.

“Los programas de transferencia condicional (basados en ayuda focalizada a familias pobres y que exigen una serie de responsabilidades a los beneficiados), como el programa Juntos, o los ligados a inversiones en salud y educación, tienen componentes productivos que benefician al país a futuro”, refirió en declaraciones a la agencia Andina.

Igualmente, resaltó iniciativas como el programa Beca 18 porque le permite a sus integrantes aspirar y tener una mejor calificación académica.

En ese sentido, advirtió que es necesario que el mercado genere empleos productivos para que quienes recibieron una adecuada formación encuentren empleos acordes.

Continuidad. Revenga destacó que en el Perú y en la región han tenido continuidad, en la última década, los programas sociales aplicados.

“Quizá se pueda discutir el cambio en la denominación de los programas, pero el enfoque en las transferencias focalizadas condicionadas en educación o en salud de los niños, por ejemplo, ha permanecido”, refirió.

Por ello, sostuvo, los programas aplicados en Latinoamérica se están poniendo en práctica en muchas partes del mundo.

“Se ha aprendido mucho y ello permite ofrecer experiencias positivas a otros países. Llevamos especialistas de la región a otras partes del mundo para explicar el funcionamiento de los programas”, acotó.

Añadió que el desafío para el Perú, y cualquier país, es mantener un crecimiento inclusivo, en el que la focalización de los programas sea permanente y constante.