Pekín. El Banco Mundial (BM) redujo una décima sus perspectivas de crecimiento para China, la segunda economía del planeta, del 7,7% vaticinado en octubre al 7,6% en su informe sobre las economías en desarrollo de Asia Oriental hecho público.

La reducción refleja "los baches del comienzo de año" reflejados en los indicadores macroeconómicos chinos, que mostraron irregularidad en las exportaciones y un descenso de la actividad industrial, dos de los principales motores económicos de China, que en 2013 experimentó un ascenso de su PIB también del 7,7%.

Para el 2015 el BM mantiene una previsión de crecimiento del país asiático del 7,5%, basada en "unas reformas estructurales de las autoridades que conseguirán un camino de desarrollo más sostenible e inclusivo".

Esas reformas, cuyas líneas principales de actuación se fijaron en la reunión anual que el Partido Comunista de China mantuvo en noviembre de 2013, incluyen desde mejoras en el sistema de seguridad social a una liberalización de sectores clave como el financiero.

El BM prevé en su informe que la ambiciosa reforma china "no será fácil y tendrá costos a corto plazo" que producirán un crecimiento más lento de la economía china.

En términos más generales, el BM prevé en su informe de hoy un crecimiento del 7,1% para el este asiático (excluyendo sus economías desarrolladas, como Corea del Sur, Japón o Taiwán), lo que mantendrá a ese grupo de economías como la región económica de crecimiento más rápido en todo el planeta, aunque en este caso el banco internacional también rebaja una décima su anterior previsión.

Aparte de China, destaca en el informe el recorte de punto y medio (del 4,5% al 3%) que el BM efectúa en su previsión de crecimiento para Tailandia, país en el que las protestas antigubernamentales, que se prolongan varios meses, han vuelto a sembrar dudas sobre la estabilidad de su economía.

Filipinas crecerá un 6,6%, Malasia un 4,9%, Indonesia un 5,3% y Vietnam un 5,5%, siempre según las predicciones de la entidad financiera internacional.