El Banco Mundial elevó este miércoles sus previsiones de crecimiento del producto interior bruto de China este año, y dijo que el país debería permitir una mayor flexibilización de su divisa para disuadir las entradas de capital y promover una reestructuración económica.

En su informe trimestral sobre China, el Banco Mundial dijo que prevé que el PIB del país crezca un 10% en 2010, frente a la anterior previsión de un crecimiento del 9,5%, por el mejor desempeño de la economía china.

Urgió a China a subir más aún los tipos de interés, y le advirtió que se enfrenta a retos por la creciente entrada de liquidez internacional.

Necesidad de una divisa fuerte. "En lo que se refiere a los tipos de cambio de las divisas, una divisa fuerte reduce las presiones inflacionistas al reducir el precio de las importaciones y moderar la demanda. También ayuda al reequilibrar al patrón de crecimiento de China hacia más servicios y el consumo y menos industria e inversiones".

Con el tiempo, la variación del tipo de cambio hará más independiente la política monetaria y permitirá al Gobierno enfrentarse a la creciente divergencia de China con el patrón de crecimiento cíclico de Estados Unidos, añadió el Banco Mundial.

En el tercer trimestre, el PIB de China creció un 9,6% interanual, una tasa muy elevada para los estándares internacionales, pero por debajo del 10,3% del segundo trimestre.