Guatemala, EFE. Tres de cada cuatro guatemaltecos del área rural viven en la pobreza, según un informe elaborado por el Banco Mundial (BM) y el estatal Instituto Nacional de Estadísticas (INE), presentado en ese país.

En el 44% de los municipios rurales, el 75% de su población vive en pobreza y desigualdad, sostiene la evaluación, que se dio a conocer en una rueda de prensa en un hotel de la capital guatemalteca.

De acuerdo con el Mapa de Pobreza Rural 2011, los departamentos de Alta Verapaz, Sololá, Totonicapán y Suchitepéquez son los que presentan mayor incidencia de pobreza rural en el país.

El mapa fue elaborado con base en los Censos Rurales Municipales de 2008 a 2011 y de la Encuesta de Condiciones de Vida (ENCOVI) 2011.

Los resultados de la evaluación señalan que la población rural del departamento norteño de Alta Verapaz es la que se encuentra en peores condiciones, con un 89,6% de habitantes en la pobreza.

Le sigue Sololá con el 84,5% de la población pobre; Totonicapán, con el 80,6%; Suchitepéquez, con el 80,5%, y Huehuetenango, con el 67,6%.

En Alta Verapaz, según el informe, también se presentan los mayores niveles de extrema pobreza (46,7%), seguido de Chiquimula (37%) Zacapa (36,7%) y Suchitepéquez (29,5%).

El mapa incluye departamentos que presentan tasas de pobreza rural más bajas como Escuintla (47,4%) y El Progreso (44,3%), y en ambos la extrema pobreza es de 3% y 6,1%, respectivamente.

El representante del BM en Guatemala, Oscar Ovalle, dijo que los datos del mapa pueden ayudar a los diseñadores de las políticas públicas a dar prioridad para que se fomente un desarrollo social incluyente en los lugares con mayor pobreza extrema y desigualdad.

"Esta asistencia técnica del Banco Mundial busca apoyar los esfuerzos nacionales para reducir la pobreza extrema a menos del 3% y promover la prosperidad compartida de todos los guatemaltecos", señaló.

El gerente del INE, Rubén Narciso, por su lado, dijo que el mapa destaca las variaciones geográficas de la pobreza y ayuda a entender mejor los factores que la provocan para focalizar los servicios sociales para reducir ese flagelo.

La vulnerabilidad a desastres naturales y el aislamiento geográfico, entre otros, contribuyen a la pobreza en esas regiones, sostiene el informe.