Nueva York. El banco suizo Wegelin se declaró hoy culpable de facilitar la evasión de impuestos de contribuyentes estadounidenses, por lo que afrontará una sanción de US$74 millones, según informó este jueves la fiscalía federal del Distrito Sur de Nueva York.

Uno de los socios de la administración del banco, Otto Bruderer, en representación del banco, se declaró culpable ante un juez por ocultar más de US$1.200 millones en cuentas secretas en Suiza y los ingresos generados en estas cuentas a la Hacienda de EE.UU. (IRS) entre 2002 y 2011.

La sentencia se conocerá el próximo 4 de marzo y el fiscal federal Preet Bharara destacó que esta es la primera vez que un banco extranjero se declara culpable por violar las leyes fiscales de EE.UU.

"No hay ninguna excusa para que los estadounidenses ricos burlen sus responsabilidades como ciudadanos de este gran país para pagar sus impuestos y tampoco hay excusa para que las instituciones financieras extranjeras les ayude a hacerlo", dijo Bharara.

Wegelin, fundado en 1741, es el banco más antiguo de Suiza y aunque no posee sucursales bancarias fuera de su país, da servicio a sus clientes extranjeros a través de su banco corresponsal "USB" ubicado en Stamford (Connecticut).

Entre las acciones que llevó a cabo el banco para facilitar la evasión de impuestos figura la de permitir a sus clientes -contribuyentes estadounidenses- abrir y mantener cuentas no declaradas en Wegelin utilizando nombres y números en clave para minimizar las referencias a sus nombres reales, según detalló la fiscalía.

Como parte de su declaración de culpabilidad, Wegelin acordó pagar aproximadamente 20 millones de dólares al IRS, así como abonar una multa de US$22 millones.

Además, este banco suizo de capital privado, aceptó la incautación de US$15,8 millones, que representan los honorarios brutos percibidos por el banco sobre las cuentas no declaradas de los contribuyentes estadounidense.

A estas cifras se le une la pérdida de US$16,2 millones que el banco experimentó en su banco corresponsal en abril de 2012, por lo que la cifra total de la sanción por este delito se sitúa en los US$74 millones.

Por este caso, tres residentes en Suiza fueron acusados a principio de año y aunque fueron puestos en libertad, cada uno de ellos se enfrenta una pena máxima de cinco años de prisión y a una multa de US$250.000.