Francfort. Bancos privados de Alemania pidieron que las autoridades de la zona euro admitan finalmente que Grecia es insolvente y presionaron por reglas que fuercen a los prestamistas a ahorrar capital en sus balances para bonos del gobierno, reportó una revista.

"Grecia no puede pagar sus deudas actuales, ni aún en el transcurso de generaciones", dijo Andreas Schmitz, jefe del grupo bancario alemán BdB, en una entrevista con el WirtschaftsWoche.

Schmitz pidió un cambio de las regulaciones de Basilea III, que reglamentan la cantidad de reservas de capital que los bancos deben guardar por los llamados activos ponderados por riesgo.

Bajo las actuales reglas de Basilea II y las directrices de la Unión Europea, a toda deuda soberana de la zona euro se le puede asignar riesgo cero, que ha proporcionado a los bancos un fuerte incentivo para comprar y mantener bonos del gobierno.

"La situación actual muestra que los cálculos cero (ponderación del riesgo) no reflejan con precisión la realidad", dijo Schmitz.

"Los políticos no están abordando este tema, ya que les preocupa", añadió, y explicó que esta exención ha ayudado a acreedores soberanos a comercializar su deuda con bancos.

Hesse, el estado que aloja al centro bancario de Francfort, dijo a finales de septiembre que impulsaría una medida para poner fin a la exención de reservas de capital a la deuda del gobierno central.

"La exención distorsiona los mercados de inversión y barre bajo la alfombra los riesgos inherentes al real", dijo el ministro de Finanzas de Hesse, Thomas Schaefer, y su ministro de Economía, Dieter Posch.

Al mismo tiempo, Schmitz se opuso a una recapitalización forzosa de los bancos alemanes, ya que consideró que ello sólo provocaría una mayor incertidumbre en los mercados.

"Las recapitalización forzada no resuelve la crisis política de confianza", indicó.