Buenos Aires. Bancos argentinos propusieron al gobierno de Cristina Fernández una garantía de pago millonaria a los fondos especulativos que litigaron en tribunales estadounidenses para lograr un acuerdo que evite que el país sudamericano entre en cese de pagos, confirmó una fuente del sector.

"Se está trabajando en la línea de aporte de los bancos, para conformar un fondo que de alguna manera ayude a la reinstalación del stay (medida cautelar)", dijo a Radio del Plata el gerente financiero del Banco Piano, Francisco Ribeiro Mendonça.

Si el juez neoyorquino Thomas Griesa dictase una medida cautelar, se destrabaría el pago del último vencimiento de capital e intereses a los acreedores que aceptaron reestructurar deuda, con quitas de hasta el 65%, en los canjes de 2005 y 2010 (92,4% del total de acreedores).

El gobierno argentino giró los fondos a finales de junio, pero las entidades bancarias mantienen suspendido el desembolso por orden judicial bajo la cláusula "pari passu", que obliga a un pago simultáneo a todos los bonistas, con deuda reestructurada o no, o, en su defecto, la prioridad de pago a los acreedores litigantes, que representan el 1% del total.

Según Ribeiro Mendonça, el gobierno argentino aspira a que Griesa dicte una medida cautelar hasta el próximo enero, cuando habrá vencido la cláusula RUFO, que establece que los que aceptaron reestructurar deuda pueden exigir mejoras si a los que la rechazaron se les paga más.

"El gobierno argentino pretenderá que llegue hasta enero, para despejar los próximos cinco meses; la contraparte querrá que sea hasta septiembre o maximizar las garantías, son detalles en discusión", dijo el banquero.

Según el gerente financiero del Banco Piano, la decisión fue adoptada por la Asociación de Bancos de Argentina (Adeba), que integran 27 entidades bancarias de capital argentino, entre ellos el Galicia, Hipotecario, Ciudad de Buenos Aires, Macro, Supervielle, de Córdoba, de Santa Fe, de San Juan y de Entre Ríos.

Ribeiro Mendonça evitó detallar la cuantía de la garantía bancaria, pero medios locales dicen que asciende a US$250 millones.

El gobierno argentino negocia a contrarreloj en Nueva York para cerrar un acuerdo con los fondos litigantes, tendedores de deuda en mora desde el cese de pagos de 2001, a falta de solo horas de que venza el plazo de 30 días para cumplir con los acreedores de deuda reestructurada y no caer en otro "default".