Los bancos brasileños aumentaron sus reservas contra la posible moratoria en un 21% en el 2011 a 115.000 millones de reales (US$67.300 millones) mientras los consumidores brasileños se han visto con problemas para administrar sus altísimos niveles de deuda, dijo el domingo el diario Correio Braziliense en su sitio en internet.

Las provisiones de los bancos contra la mala deuda subieron más que en el 2008, cuando la crisis bancaria estadounidense llevó a una escasez crediticia a nivel mundial, reportó el medio, citando cifras del Banco Central de Brasil.

Un aumento en las tasas de interés referenciales en los primeros ocho meses del 2011 elevó la presión sobre los prestatarios, dijo Correio, citando a Roberto Luis Troster, un economista de la consultora Delta Consultoria, ubicada en Sao Paulo.

Tras una expansión del crédito en el 2009 y el 2010, las familias brasileñas gastan cerca de la mitad de sus ingresos en pagar deudas, reportó el periódico.

La tasa de morosidad en créditos de consumo en Brasil es de un 7,3% de los préstamos, con las tasas más altas entre los llamados consumidores "clase A", individuos de altos ingresos que suelen considerarse de menor riesgo de mora, sostuvo la publicación.

Los bancos no gubernamentales elevaron sus provisiones de mala deuda en un 26% en el 2011, mientras que los bancos estatales y administrados por el Estado elevaron sus provisiones un 14%, reportó el periódico.

Los bancos brasileños elevaron sus provisiones en un 25% y los extranjeros en un 28%.

El Gobierno brasileño está presionando al Banco do Brasil, administrado por el Estado, y al estatal Caixa Economica Federal a recortar las tasas de préstamo, una medida que busca expandir el crédito y alentar a los bancos privados a bajar los costos a los usuarios, reportó el domingo el periódico Estado de S. Paulo.