Sao Paulo/Brasilia. Los bancos brasileños desaceleraron abruptamente el ritmo de entrega de créditos durante julio, ya que las entidades privadas buscaron proteger sus ganancias de los mayores niveles de mora y las menores tasas de interés.

El stock de créditos dentro del sistema bancario de Brasil aumentó un 0,7% en julio desde junio y alcanzó un 50,7% del Producto Interno Bruto (PIB) a 2.184 billones de reales (US$1,06 billones), informó este jueves el Banco Central.

En los 12 meses terminados en julio, el crédito aumentó un 17,7%, el ritmo anual más lento desde abril del 2010.

Pero la morosidad en los créditos tomados en bancos brasileños tocó un máximo récord.

Los datos indican que una desaceleración económica brusca sigue contrarrestando tanto los beneficios de un potente mercado laboral, así como los agresivos recortes en las tasas de interés.

Los datos entregados por la autoridad monetaria mostraron que los préstamos con demora de pago de 90 días o más aumentaron el último mes al equivalente a un 5,9% del total, desde el 5,8% de junio.

El mayor nivel de morosidad se produce pese a los mayores esfuerzos que hacen los hogares para refinanciar sobregiros, créditos automotrices y otros tipos de créditos costosos.

Las renegociaciones de ese tipo de créditos aumentaron un 0,1% en julio, revirtiendo dos meses seguidos de declive.

Por su parte, el endeudamiento con créditos garantizados, como los de nómima, se elevaron por sexto mes seguido.

Los datos destacan la desigualdad en la expansión económica de Brasil, en donde las ventas minoristas aún sólidas y un crecimiento robusto del mercado laboral contrastan con una pronunciada desaceleración del sector industrial.

Los analistas no concuerdan en un modo de interpretar el comportamiento del crédito vencidos, que es inconsistente con la prosperidad en el empleo y con los indicadores de ingresos de los hogares.

Menores tasas. El aumento en la morosidad se produce junto con una modesta caída en los costos del endeudamiento, aunque el ministro de Hacienda, Guido Mantega, dijo el jueves que las tasas siguen siendo los más altos entre las 20 mayores economías del mundo.

Recientemente, el presidente del banco central, Alexandre Tombini, dijo que hay espacio para un mayor crecimiento en el mercado del crédito.

La presión del gobierno sobre los bancos comerciales para que recortaran las tasas de interés condujeron el quinto declive mensual seguido en los diferenciales.

El Banco Central informó que el diferencial -la diferencia entre el costo de captación del banco y la tasa efectivamente cobrada al consumidor final- cayó un 23% en julio, el menor ritmo de caída en cinco meses.