Londres. Los bancos europeos tienen que mantener su capital base sobre un 5% en una prueba que plantea un escenario de recesión de dos años, con el fin de aprobar un examen destinado a dar garantías a los contribuyentes y a restaurar la imagen del sector.

La Autoridad Bancaria Europea (ABE) nombró este viernes a 90 bancos que deben pasar por la "prueba de solvencia". Esta determinará cuántos necesitan recaudar capital, vender activos o reducir su libro de créditos para tener la fortaleza suficiente para soportar los golpes económicos.

La ABE, que busca tener una imagen de "dura" tras el fracaso de la prueba de salud del año pasado, usará una definición de capital que será más estricta que la del año pasado.

La nota para aprobar de un 5% para el capital de Tier 1 es comparable al estándar fijado para los bancos estadounidenses bajo su revisión privada de salud, dijo la BAE.

Los resultados en Estados Unidos fueron entregados a los bancos el mes pasado, pero no se hicieron públicos. A los bancos que tuvieron buenos resultados se les permitió incrementar los dividendos o recomprar acciones. En contraste, a los bancos europeos se les está alentando a seguir conservando el capital.

El regulador europeo, que realiza las pruebas de solvencia por tercera vez desde que se desencadenó la crisis financiera, dijo que excluirá gran parte de un instrumento de capital híbrido usado por muchos bancos alemanes estatales, considerado como uno de los temas más controvertidos.

Los resultados se entregarán en junio.

El ejercicio apunta a destacar los problemas bancarios del bloque y ya está teniendo impacto.

Los bancos están aumentando capital antes de la prueba. Aun cuando se espera que pocos bancos fallen, la cercanía de la posibilidad podría llevar a algunos bancos débiles a recaudar capital. Los planes develados para finales de este mes pueden ser incluidos en la revisión de salud.

El banco alemán Commerzbank AG, junto con los italianos Intesa Sanpaolo y Banca Monte dei Paschi di Siena SpA, develaron esta semana planes para incrementar sus colchones de capital.

Se espera que los bancos que fallen el examen, o algunos que sólo lo aprueben por poco, trabajen con sus reguladores nacionales para solucionar el problema.