El Gobierno de Bangladesh aumentará el salario mínimo de los trabajadores del textil y permitirá la creación de sindicatos en este sector sin el permiso de los dueños de las fábricas, informó a Efe una fuente oficial.

Las medidas, que mejoran la situación laboral de los trabajadores de la confección peor pagados del mundo con US$38 mensuales, llegan tras el derrumbe de un edificio que albergaba varias fábricas y que ha causado hasta ahora 1.127 muertos.

La propuesta de enmienda a la Ley Laboral de 2006 permitirá a los trabajadores del textil sindicarse libremente e incluirá un seguro médico y de vida, que pagarán los dueños de las fábricas.

"La ley ha sido aprobada por el Gobierno, ahora será revisada por el Ministerio de Leyes y después tendrá que ser aprobada por el Parlamento", dijo Tarek Zahirul, portavoz del Ministerio de Textiles bangladesí.

En la actualidad un 30% de los trabajadores del sector están afiliados a un sindicato, dijo a Efe el presidente de la Asociación de Productores y Exportadores de Bangladesh, Atiqul Islam.

El país asiático también aumentará el salario mínimo de los trabajadores del sector textil.

El Ejecutivo está creando una comisión con representantes de los dueños de las fábricas, líderes sindicales y elementos gubernamentales que decidirán las nuevas condiciones salariales de los empleados de la confección en el país asiático.

"La comisión tardará tres meses en hacer sus recomendaciones, pero el aumento del salario mínimo entrará en vigor con efecto retroactivo desde el 1 de mayo", explicó Zahirul.

La última vez que se subieron los sueldos en este sector fue en 2010, cuando el salario mínimo mensual era de US$21.

Una fuente que no quiso ser identificada del Ministerio de Textiles señaló a Efe que los trabajadores piden US$102 mensuales, una demanda que desconoce si se cumplirá.

Este sector es fundamental para la economía bangladesí, ya que representa el 78% de las exportaciones de Bangladesh, da trabajo a cuatro millones de personas y atrae a grandes compañías de Occidente por ofrecer la mano de obra más barata del planeta.

El derrumbe el pasado 24 de abril del complejo textil, que tenía nueve plantas y estaba ubicado en la localidad de Savar, ha puesto de manifiesto las duras condiciones laborales de los trabajadores de la confección en Bangladesh.

El mayor siniestro industrial de la historia de Bangladesh ha causado heridas a 2.438 trabajadores, mientras la operación de recuperación de cadáveres ha entrado en su última fase.

Las empresas extranjeras El Corte Inglés, Benetton, Primark, Bon Marché y Joe Fresh han admitido producir en alguno de los talleres del complejo siniestrado y Mango había hecho un pedido de prueba.