Ciudad de México. El Banco de México (Banxico) podría llevar las tasas de interés hasta 8% este año, respondiendo a la presión que ejercerá un tipo de cambio afectado por la incertidumbre de las elecciones, y ante los incrementos de tasas que conducirá la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) desde esta semana, previó el economista en jefe para México y Canadá en Bank of América Merrill Lynch (BofA-ML), Carlos Capistrán.

De acuerdo con el economista de BofA, la Junta de Gobierno incorporaría en su decisión el incremento de tasa que anunciará el Comité Federal de Mercado Abierto del Fed, este miércoles, de 25 puntos. Esto significa que la tasa de referencia de Estados Unidos se ubicará entre 1,50 y 1,75 puntos al cierre de la semana, anticipó.

Para el economista, en lo que resta del año habría otros dos aumentos de 25 puntos cada una, para completar tres que en conjunto incrementarían al rédito 75 puntos base.

Pero afirma que hay riesgo de que sean cuatro alzas ante la presión inflacionaria que les va a generar una economía más dinámica como la que se está presentando a partir del efecto de los recortes de impuestos corporativos.

Desde su perspectiva, y en línea con lo dicho por la Junta de Gobierno en la reunión más reciente, está abierta la posibilidad de más alzas de tasas en México.

Para el estratega, Banxico subirá tasas en 25 puntos base en la reunión programada para abril, lo que llevaría al rédito a 7,75%.

El economista de BofA-ML precisa que, aun con el endurecimiento de la política monetaria en México, esperan una expansión de 2%, impulsada por exportaciones hacia Estados Unidos.

Salarios presionarían inflación. Desde Nueva York, explica que el mercado de trabajo en México se mantiene apretado (según las estadísticas del IMSS y del Inegi), lo cual significa que la gente cuenta con empleo y que las empresas tienen que ofrecer mayores salarios para poder conseguir trabajadores, lo que termina por trasladarse en el precio final de los servicios.

Ante esta situación, descrita por el Banxico en su Informe Trimestral, se anticipan presiones salariales que terminarían por afectar la inflación, si el banco central no interviene.

Adicionalmente, el estratega dice que la presión inflacionaria estará alimentada por un peso débil frente al dólar, resultado de la incertidumbre que vendrá conforme se aproxime el proceso electoral y una vez que se conozca el resultado. Lo que podría coincidir con la continuación de la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte.

Inflación puntual de 3%, lejos. De acuerdo con las estimaciones de Capistrán, la inflación en México cerrará en 4% este año con una tasa de fondeo por arriba de 7,5%.

El próximo año, de presentarse una menor presión, la variación anual del Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) estaría debajo de 4% pero “no en el objetivo puntual de 3%”. Por ahora, el objetivo puntual de Banco de México de 3% se ve lejos, añadió.

El economista de BofA-ML precisa que, aun con este endurecimiento de la política monetaria en México, esperan una expansión de 2%, impulsada por exportaciones hacia Estados Unidos, pues no se puede perder de vista que aquel país sigue siendo el principal destino comercial y su expansión favorece a la de México, dice.

Esta previsión está por debajo de la media que tiene el mercado en 2,2%.

Recuerda que, antes de conocerse el recorte de impuestos que aplica Estados Unidos a los corporativos y que alimentará un mejor desempeño de aquella economía, la previsión de crecimiento para México era de 1,6%.

Para Estados Unidos, la firma anticipa una expansión de 2,9%, que fue revisada al alza desde 2,4% estimado de diciembre. Derivado del impulso de la mayor inversión prevista a partir de la reducción de tasas impositivas a corporativos.