Basilea. Los reguladores bancarios globales acordaron una propuesta para aplicar un recargo de capital adicional sobre los principales bancos mundiales, en un intento por hacerlos más seguros al 2019.

Tras una reunión en Basilea este sábado, los gobernadores y jefes de supervisión dijeron que la propuesta sería sometida a consultas públicas el mes próximo.

"Los requerimientos adicionales de absorbencia de pérdidas se combinarán con requerimientos progresivos de capital estructural en acciones comunes, que tendrán un rango de 1 a 2,5%, dependiendo de la importancia que tenga tal banco para el sistema", dijo en un comunicado la Comisión de Basilea.

Se impondría además un recargo adicional de 1% si el banco llegara a ser demasiado grande.

Los planes, que deben ser aprobados por los líderes mundiales del G-20 en noviembre, serían implementados por etapas entre el 1 de enero y finales de 2018.

El recargo de capital se sumará al nuevo mínimo de 7% en capital base que todos los bancos tendrán que mantener bajo las normas de Basilea III, que se implementarán paulatinamente desde 2013.

Aparentemente, los jefes de los bancos centrales han optado por recargo menor al esperado pero, a cambio, el recargo tendrá que estar en la forma de capital de alta calidad, como ganancias retenidas o acciones comunes.

Los bancos esperaban poder usar deuda híbrida, como capital contingente, para rellenar la banda de recargo.

La propuesta, que debía estar finalizada en noviembre pasado, pero que sufrió el rechazo de los bancos y de algunos países, se aplicará inicialmente a los denominados bancos importantes para el sistema global (S-SIB, por su sigla en inglés).

"Estas medidas fortalecerán la resistencia de los G-SIBs y crearán fuertes incentivos para que ellos reduzcan su importancia sistémica en el tiempo", decía el comunicado.

No se indicó cuántos bancos estarán incluidos.

Los bancos enfrentarán un recargo según un indicador que considera cinco elementos: tamaño, interconectividad, falta de institución que pueda reemplazarlo, actividad global (jurisdiccionalidad cruzada) y complejidad.

El grupo de gobernadores de bancos centrales y la Comisión de Basilea de supervisión dijeron que seguirán revisando el uso de capital contingente.

Los jefes de los bancos centrales dijeron que apoyarían el uso de capital contingente para cumplir con requerimientos nacionales, más altos que el mínimo global.

No obstante, aún en ese caso, tendría que haber una alta activación para convertir la deuda en acciones, a fin de ayudar a absorber las pérdidas en una gestión continuada, dijeron.