La cotización de los precios del crudo que se mantiene entre US$48 y US$55 por barril, junto con el bajo dinamismo de la industria y los recientes datos sobre el menor desempeño del consumo de los hogares llevaron a la Asociación Bancaria y de Entidades Financieras (Asobancaria) a revisar a la baja la proyección de crecimiento de la economía para este año.

Las estimaciones generadas por el gremio de los banqueros hablan de un crecimiento en 2015 más cercano al 3,1% que al 3,8% que se había señalado meses atrás, precisa el estudio.

“La Asociación Bancaria ha querido llamar la atención sobre la materialización de los riesgos que se ciernen sobre la dinámica local y ha procedido a revisar a la baja sus proyecciones de crecimiento para 2015”, dice el informe de la entidad gremial.

Considera el gremio de los banqueros que esta nueva realidad encara ahora retos importantes sobre el rumbo de la política económica, no solo teniendo en cuenta la dinámica económica de 2015 sino la lenta recuperación para 2016.

Señala el informe gremial que de materializarse el crecimiento de 3,5% en 2016, el próximo lustro empezaría con un crecimiento promedio de tan solo 3,4%, muy inferior al registro del periodo 2010- 2014 que fue de 4,8%.

Lo que demuestra la importancia de definir con cuidadosa métrica las políticas contracíclicas y establecer una correcta coordinación entre las políticas monetaria y fiscal que permita encaminar la economía hacia sus sendas potenciales (en torno al 5%), que son las que necesita el país si queremos dinamizar el tránsito de convergencia hacia los estándares de la OCDE, superando las brechas en materia de pobreza, los cuellos de botella en materia de infraestructura y las aún inquietantes brechas sociales.

Considera Asobancaria que por el lado de la oferta, el crecimiento sectorial para 2015 será altamente heterogéneo. Las ramas que liderarán la economía este año seguirán siendo construcción y establecimientos financieros. Por su parte, la industria y la minería serán los componentes menos dinámicos.

Por el lado de la demanda, se prevé un ajuste importante en el consumo de los hogares y en el gasto del gobierno. La inversión se moderará, aunque el dinamismo de las obras civiles soportará buena parte de su expansión. El sector externo, por su parte, seguirá restándole impulso al crecimiento, considera Asobancaria que preside Santiago Castro.

Advierte el gremio que la moderación en el gasto del gobierno, debido al menor espacio generado por la reducción de las rentas del sector minero-energético, generará una talanquera en materia de recaudo y le restará impulso a las actividades de servicios sociales y comunales. Si bien el sector minero podría crecer en 2016 a una tasa más alta que la de 2015, no sería ostensiblemente superior en consideración a los ajustes en las inversiones realizadas a lo largo de este año. Lo anterior implicaría que en materia de crecimiento económico 2015 y 2016 serían dos de los tres peores años de la última década.

El Gobierno del presidente Santos considera que en este año, la caída en los precios del petróleo va a representar menores ingresos fiscales por cerca de 9 billones de pesos. En el Plan Financiero 2015 explica el ministerio de Hacienda que ese hueco fiscal que va a generar la caída de la renta petrolera se piensa financiar con recursos tributarios provenientes de la recién aprobada Reforma Tributaria por 4,5 billones de pesos, y la otra mitad por medio de un mayor déficit cíclico.