Ciudad de México. El Banco de México subiría la tasa clave a su nivel más alto en nueve años en su anuncio del jueves a fin de contener presiones inflacionarias, en medio de la incertidumbre sobre la renegociación del TLCAN y rumbo a los comicios presidenciales de julio, mostró este viernes un sondeo de Reuters.

El Banco de México (central) subiría la tasa interbancaria a un día al 7,50%, desde el 7,25% vigente desde el 14 de diciembre, según 17 de 20 especialistas consultados este viernes. Los restantes tres estimaron que no habrá cambio.

Según una encuesta del banco central divulgada esta semana, analistas privados subieron a un 4,06% el pronóstico de inflación de México al cierre de este año, desde una expectativa previa del 3,85%.

"Un alza de 25 puntos base servirá para que Banco de México tenga más herramientas para anclar las expectativas de inflación y mandar la señal de que toma medidas congruentes", comentó Alejandro Cervantes, economista del grupo financiero Banorte.

"Un alza de 25 puntos base servirá para que Banco de México tenga más herramientas para anclar las expectativas de inflación y mandar la señal de que toma medidas congruentes". Alejandro Cervantes.

El alza de 25 puntos, que según operadores ya está descontada en los rendimientos de los bonos gubernamentales, refleja también la preocupación de que la depreciación de la moneda estaría comenzando a generar efectos de segundo orden en los precios, dijeron.

"La caída en las ventas de vehículos nuevos en el país y las menores ventas en términos reales reportadas por las cadenas minoristas son reflejo de estos traspasos en los precios", agregó Cervantes.

Para el cierre de 2018, la mediana de las proyecciones también ubica la tasa de referencia en 7,50%, aunque hay discrepancias entre los especialistas sobre las decisiones del banco que la conducirían a ese nivel.

Algunos analistas anticipan ya que la tasa se mantendrá sin cambios después del aviso de febrero, pero otros esperan más alzas en medio de persistentes presiones inflacionarias y bajas subsecuentes cuando la lectura comience a ceder en la segunda mitad del año.