El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, propuso este lunes un presupuesto de US$3,99 billones para el año fiscal 2016, estableciendo el escenario para una batalla con los republicanos al lanzar programas para fortalecer a la clase media, financiados con alzas impositivas.

Obama pretende aplicar mayores impuestos a las empresas y a los estadounidenses de mayores ingresos.

El presupuesto prevé un déficit de US$474.000 millones, que equivale a 2,5% del producto interno bruto. El proyecto apunta a la estabilización de los déficit a esa tasa durante un período de 10 años, dijo a periodistas un funcionario de Gobierno de alto rango.

El presupuesto considera una reducción del déficit de US$1,8 billones durante los próximos 10 años, dijeron funcionarios, gracias a una combinación de reformas en el área de la salud, impuestos e inmigración.

Sin embargo, esa previsión asume que los republicanos apoyarán los programas de Obama, algo que parece improbable.