Washington. El presidente Barack Obama defendió este lunes sus políticas económicas, pero dijo que los tiempos aún eran duros para muchos estadounidenses, justo después de declararse oficialmente terminada la peor recesión en el país desde la Gran Depresión de la década de 1930.

"Incluso cuando los economistas podrían decir que la recesión finalizó oficialmente el año pasado, obviamente para las millones de personas que siguen desempleadas (...) es aún muy real", dijo Obama en declaraciones al canal de televisión CNBC.

Los demócratas de Obama corren el riesgo de ser castigados en las elecciones del Congreso en noviembre por votantes preocupados por el desempleo estadounidense, persistentemente cerca del 10%, y por el aún frágil estado de la economía.

Incluso sus propios partidarios están frustrados, y la primera pregunta para el presidente fue de una  mujer que dijo estar cansada de defender sus políticas. "Mi objetivo aquí no es tratar de convencerla de que todo está donde debe estar, porque no lo está. Por eso me postulé a presidente. Pero lo que digo es (...) que nos estamos moviendo en la dirección correcta", dijo Obama.

La Oficina Nacional de Investigaciones Económicas (NBER por sus siglas en inglés), que determina los cambios en los ciclos económicos en Estados Unidos, dijo que la más larga recesión desde la Gran Depresión terminó en junio del 2009, pero desde entonces, el ritmo de la recuperación ha permanecido muy por debajo del nivel que se necesita para reemplazar rápidamente los millones de empleos perdidos en la recesión, y recientes indicadores económicos señalan que el crecimiento se ha desacelerado nuevamente en el último par de meses.

"Algo que tomó 10 años para crearse va a tomar cierto tiempo en resolverse", aseguró Obama. Los republicanos esperan sacar partido del incierto panorama económico en las elecciones de medio término del 2 de noviembre, con los sondeos sugiriendo que bien podrían quedarse con la mayoría en la Cámara de Representantes y luchar por el Senado.

En las elecciones legislativas, se disputarán los 435 escaños de la Cámara de Representantes y 37 de los 100 asientos del Senado.

Obama ha luchado para impulsar el crecimiento a través de un paquete de estímulo de emergencia de US$814.000 millones en febrero del 2009. Pero medidas adicionales de política fiscal para aumentar la contratación han sido bloquedas por los legisladores republicanos, preocupados por el déficit fiscal récord que se espera alcance US$1,47 billones este año.

La Casa Blanca propuso gastar US$180.000 millones adicionales en los próximos 10 años para renovar la infraestructura del país, impulsar la investigación y alentar la inversión corporativa.

Obama también quiere apoyar el gasto del consumidor al hacer permanente un recorte de impuestos para las familias que ganan menos de US$250.000 al año introducido por el ex presidente George W. Bush, mientras se sube la carga impositiva para los estadounidenses más ricos.

Los republicanos quieren extender la baja de impuestos para todos los sectores."La pregunta (...) se transforma en qué podemos poner en práctica ahora para asegurarnos de que la tendencia continúe en una dirección positiva", dijo Obama.