La economía mexicana mantendrá una “modesta recuperación en el segundo semestre del año” y será hasta el 2015 cuando se presentará una aceleración importante, anticipan economistas de Barclays. En su “Reporte Trimestral para Mercados Emergentes” explican que el acelerador del Producto Interno Bruto (PIB) estará el año entrante en el flujo de inversión productiva hacia el sector petrolero.

De acuerdo con ellos, el atractivo del sector para los inversionistas facilitará a la economía alcanzar una expansión de 3,4% en el 2015, un pronóstico que, sin embargo, se encuentra ligeramente debajo de la meta oficial, propuesta por el Ejecutivo en 3,7%.

El diagnóstico de Barclays está en la tendencia del que tienen la Reserva Federal de Dallas y el propio Banco de México (Banxico).

En su análisis para México del mes de septiembre, Jesús Cañas, economista de negocios de la Fed de Dallas, confirma la continuidad del crecimiento en el segundo trimestre al asegurar que “la expansión arroja señales sólidas.”

“La economía creció 4,2% en el segundo trimestre, frente a la tasa revisada de 1,8% en el primero (...) la producción industrial muestra una mejora, lo mismo que las ventas”. Sin embargo, a pesar del repunte de la actividad en general, el pronóstico del consenso para este año sigue a la baja.

El consenso del mercado ha reducido sus previsiones de crecimiento desde 3% que tenían en enero a 2,5% en agosto.

Desde Nueva York, el subgobernador del Banco de México, Manuel Sánchez, atisba señales positivas de persistencia de crecimiento para el tercer cuarto.

En un discurso dictado ante miembros del American Chamber of Commerce de Estados Unidos, observó que hay “una incipiente expansión en camino”.

Específicamente situó “en el segundo trimestre un crecimiento vigoroso de la economía, similar en términos anualizados al de Estados Unidos”. Los datos para el tercer cuarto, incluyendo las aproximaciones al PIB mensual de julio -refirió- sugieren que persiste el momentum”.

Desde su perspectiva, México ha registrado una “incipiente recuperación económica impulsada por la fuerte demanda externa y el aumento del gasto interno”.

Pero el impulso ha sido favorecido por el desempeño económico consistente de Estados Unidos, cita, “y las reformas estructurales en la primera fase de ejecución”.

De acuerdo con el banquero central, “la aplicación adecuada de las reformas estructurales” será determinante para materializar plenamente los beneficios de los cambios.