El Observador de Uruguay. El BBVA Research revisó a la baja este miércoles la proyección de crecimiento para Uruguay y la situó en 2,9% desde su anterior estimación en noviembre, de 3,2%.

Fundamentó el freno del crecimiento principalmente por el efecto de la sequía sobre el sector agropecuario y por menor generación hidroeléctrica. Para el año entrante, la unidad de investigación económica de este banco español estimó una recuperación de la actividad económica con un crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) de 3,5%.

El año pasado, el PIB creció 2,7% impulsado por el consumo privado y las exportaciones. Para este año el BBVA espera que la actividad siga siendo impulsada por el consumo privado –aunque en menor medida que lo observado en 2017–, en tanto que la inversión, principalmente en infraestructura, debería comenzar a recuperarse hacia la segunda parte del año, luego de la caída de 13,8% que sufriera en 2017.

La última proyección oficial previó un aumento del PIB de 3,0% para 2018, mientras que el Fondo Monetario Internacional vaticinó un incremento de 3,4% y el Banco Mundial de 2,8%.

El equipo de BBVA Research explicó este miércoles en la presentación del informe, titulado "Situación Uruguay Segundo Trimestre 2018", que la ralentización del consumo privado es consecuencia de un menor crecimiento de los salarios reales dado por menores aumentos salariales nominales y niveles de inflación relativamente estables.

Esto se evidencia, entre otros indicadores, en la desaceleración de la venta de vehículos y el estancamiento en la recaudación del IVA, directamente vinculado al nivel de consumo.

La última proyección oficial previó un aumento del PIB de 3,0% para 2018, mientras que el Fondo Monetario Internacional vaticinó un incremento de 3,4% y el Banco Mundial de 2,8%.

Consideró además que para mejorar en las tasas de empleo, el país debe impulsar la inversión y lograr un crecimiento sostenible. Al respecto, agregó que en 2019 la inversión se dinamizaría con la posible construcción de una tercera planta de celulosa.

Sin sorpresas en el frente fiscal. BBVA Research observó estabilidad en las cuentas del gobierno, pero advirtió sobre la necesidad de reducir el gasto primario para lograr la meta fiscal de déficit de 2,5% del PIB en 2019.

Explicó que el gobierno ha llevado adelante desde 2016 una mejora en el frente fiscal, pero eso fue dado por un aumento en los ingresos. Recordó que comenzó con ajustes en el Impuesto a las Rentas de las Actividades Económicas de las empresas (IRAE) y desde 2017 con modificaciones en la alícuota del Impuesto a las Rentas de las Personas Físicas (IRPF).

Sin embargo, dijo el banco, para reducir el desequilibrio fiscal necesita no solo contener sino reducir el gasto primario en relación al PIB. La mitad del gasto corresponde a pasividades y salarios, que no se pueden bajar, apuntó.

"Solo con un esfuerzo fiscal que implique un ahorro de 1,2% del PIB en materia de gasto entre 2018 y 2019 (desde el 30% logrado en 2017) se podrá alcanzar la meta fiscal de 2019", señaló en el informe.

Por otro lado, dijo que la recaudación mejoró gracias a los ajustes realizados sobre los impuestos IRAE e IRPF, algo que no sucedió con el IVA, que está relacionado directamente con el consumo y el nivel de actividad.

De igual forma, sostuvo que Uruguay sigue haciendo un buen manejo de la deuda pública y destacó que aprovechó la oportunidad de emitir un bono global con vencimiento en 2055 en dólares para financiar el desequilibrio fiscal y extender los vencimientos.

Otros indicadores. Refiriéndose a la inflación, BBVA Research proyectó que se mantendrá en el rango superior de la meta del Banco Central (BCU) (de entre 3% y 7%) y finalizará el año en 6,7%.

En relación con el tipo de cambio consideró que la acumulación de reservas internacionales, que equivalen al 29% del PIB, refuerza la expectativa de menor devaluación; estimó que este año el dólar terminará a $30,5 y en 2019 $32,6.