México. El crecimiento del producto interno bruto (PIB) de México será mayor al 3%, apoyado por condiciones favorables de financiamiento, menor posibilidad de riesgos externos y un mejor comportamiento del mercado laboral, afirmó este miércoles el BBVA Bancomer.

En un estudio correspondiente al segundo trimestre de 2013, los analistas de la institución financiera explican que las tasas de deuda del gobierno a mediano y largo plazo han bajado de manera considerable, lo que mejora las condiciones para financiar la deuda corporativa y la inversión privada y la economía.

El gobierno mexicano redujo su pronóstico de crecimiento anual para este año del 3,5% al 3,1%, después de que se dio a conocer que el PIB en el primer trimestre creció apenas el 0,8% respecto al mismo periodo del año anterior.

Incluso el presidente mexicano, Enrique Peña Nieto, expresó que el dato del PIB "no es satisfactorio", por lo que prometió trabajar para alcanzar un crecimiento económico más acelerado.

Entre los elementos favorables, el análisis de la filial mexicana del banco español señala que la economía estadounidense mantiene su crecimiento a un ritmo moderado y que los efectos de la denominada "consolidación fiscal" han sido menores a lo esperado.

Además, en Europa se ha logrado que los "shocks" como la crisis de Chipre tengan efectos más limitados, lo que reduce los riesgos externos.

La institución financiera indicó que pese a la desaceleración económica registrada en México en el primer trimestre por la caída de la producción industrial por una menor demanda externa, "se espera que en la segunda mitad del año el crecimiento se acelere".

Este impulso será resultado de una normalización del gasto público y un mayor crecimiento de la demanda en Estados Unidos, "una vez que hayan pasado los efectos de los recortes fiscales en aquel país", apuntó.

Asimismo, destacó que el sector de los servicios se mantiene con un perfil de crecimiento gracias a la creación de empleos, lo que se une a la estabilidad macroeconómica y financiera, con un presupuesto en equilibrio, altos niveles de reservas y cuentas externas manejables.

Los analistas también resaltaron la aprobación de las reformas educativa, laboral y de telecomunicaciones, con la perspectiva de avanzar en otras, lo que ha sido reconocido por la agencia calificadora de riesgo Fitch, que elevó la calificación soberana.

El único indicador que registró un incremento es la inflación, aunque los analistas confían en que regrese por abajo del 4%.

La estabilidad de la economía mexicana ha generado la llegada de capitales en busca de activos financieros, lo que ha influido en la depreciación del tipo de cambio y la caída de las tasas de interés.

"El peso ha fluctuado entre 11,9 y 12,3 pesos por dólar en las últimas semanas, niveles que parecen anticipar un nivel de largo plazo del tipo de cambio más apreciado después de que se instrumenten las reformas estructurales en un entorno de liquidez global", indicaron.

Finalmente, los expertos señalaron que la aplicación de las reformas en un entorno de liquidez global "podría permitir que México alcanzara menores tasas de interés y un tipo de cambio más apreciado en el mediano plazo".