El BBVA mantuvo en un 3,1% su previsión de crecimiento para la economía chilena en 2015, un alza que se sustenta en el aumento del gasto público y en los efectos positivos de la caída del precio del petróleo.

El economista principal del BBVA en Chile, Hermann González, explicó al presentar el informe de la situación económica del primer trimestre que la previsión de expansión del 3,1% para este año es superior a lo que prevé el mercado y algunos expertos consultados por el Banco Central, que esta semana la situaron en un 2,6%.

Según González, el impulso más fuerte de las finanzas chilenas llegará durante la segunda mitad del año, especialmente en el tercer trimestre.

Los principales factores que explican la previsión al alza de la economía son el aumento del gasto público, que en 2015 llegaría al 7,7%, y la baja en el precio del petróleo, que puede "animar a los consumidores", señaló el economista jefe del BBVA.

En 2016, en tanto, el banco proyecto un crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) del 3,9%, "en torno a su potencial".

En cuanto a la inflación, el BBVA prevé que se sitúe este año en un 2,3%, por debajo de las previsión del Gobierno, y bastante inferior al 4,6% que se registró en 2014.

Esto se debe, según el BBVA, al retroceso del precio de los combustibles y a la previsible apreciación del peso chileno frente al dólar, que finalizaría el año en 569 pesos por dólar frente a los 630 pesos del tipo de cambio actual.

El consumo privado se expandirá un 2,2% en 2015, una tasa muy parecida al 2,1% con el que se espera que haya cerrado el año 2014, aunque mostrará una trayectoria ascendente en la segunda mitad del año, señaló el banco en su informe.

Aún así, algunos factores afectarán negativamente el poder adquisitivo de las familias, como el deterioro previsto para el mercado laboral, con un desempleo que este año promediará un 7%, frente al 6,4% de 2014.

Desde el punto de vista de la inversión, la principal duda para este año es la evolución de la confianza empresarial, que estaba "deprimida" al cierre del año pasado, señaló el BBVA.

La previsión del banco es que la inversión privada crezca un 3,1% este 2015, un dato positivo frente a la caída del 4,7% de 2014 pero que resulta moderada si se compara con el aumento del 27,5% de la inversión pública prevista para este año.

En cuanto al comercio exterior, el BBVA prevé que las exportaciones crezcan un 4,7% anual y las importaciones un 3,4%.

El precio del cobre, el principal producto de exportación chileno, podría cerrar el año en US$2,82 por libra, por debajo de los US$3,11 a los que se cotizó a fines de 2014.

A la espera de que el Banco Central entregue sus datos, el BBVA estima que la economía chilena creció un 1,8% en 2014, lo que confirma su proceso de desaceleración.

Esto se explica por la caída de la inversión y la desaceleración del consumo privado, en un contexto de deterioro de las expectativas de los empresarios y consumidores, dijo el banco.