Bogotá. Un segundo semestre más dinámico como resultado de un mejor comportamiento del gasto privado, tanto en consumo como en inversión, resultado de mejores condiciones de inflación, tasas de interés y precio del dólar, señala un informe de BBVA Research para el resto de 2018, cuando espera que la economía registre una expansión de 2%.

“Este año la actividad económica continúa con un proceso de recuperación, aunque lento en la primera mitad del año y dinamizándose con el avance del año. En total, el crecimiento se ubicará en 2,0%, una cifra que es ligeramente superior a la observada en 2017. Para 2019 esperamos una aceleración del crecimiento hasta el 3%”, señaló Juana Téllez, economista jefe de BBVA Colombia, dice la entidad financiera en un comunicado.

La mayor dinámica del segundo semestre estará dada por el mejor desempeño de sectores como la industria y la minería, que son las que más se aceleran en 2018 frente a sus registros de 2017, a ellas se unirá un comportamiento más favorable del sector edificaciones, pero sólo en la segunda parte del año, precisa Téllez.

Indica el informe de la entidad bancaria que durante 2108 y 2019 se verá un mayor impulso a la inversión privada, como resultado del mayor gasto desde las empresas petroleras; el mejor balance de la industria manufacturera; así como las mayores inversiones en este sector; el mayor gasto de los gobiernos regionales y locales como consecuencia de la ejecución de los recursos de las regalías y la recuperación del comercio exterior.

Para 2019, de acuerdo con el análisis hecho por BBVA Research, se esperan unos niveles de inflación más bajos que harían que el IPC termine el año en una tasa cercana a 2,8%.

“Finalmente, la ejecución de las obras de infraestructura de cuarta generación seguirá creciendo en los próximos dos años, aunque a un ritmo más lento, lo que se verá reflejado en los indicadores de inversión”, agregó la economista jefe dl BBVA.

Inflación, cerca de la meta. En materia de inflación, las noticias seguirán siendo positivas en 2018. “Nuestra expectativa es que la inflación siga descendiendo hasta unas tasas mínimas a mitad de este año cercanas al 2,9%. A partir de este momento, la inflación se estabilizará y terminaría el 2018 en una tasa cercana al 3,1%”, afirmó la economista jefe de BBVA Colombia.

Para 2019, de acuerdo con el análisis hecho por BBVA Research, se esperan unos niveles de inflación más bajos que harían que el IPC termine el año en una tasa cercana a 2,8%.

Espacio para reducir tasas de interés. Con respecto a las expectativas sobre el desempeño de la política monetaria para 2018, y dado el comportamiento que muestra la inflación que tiende a la baja, habría de acuerdo con estimaciones de BBVA Research, espacio para que el Banco de la República realice alguna rebaja adicional de la tasa de interés de referencia.

“Esperamos que la inflación converja en torno al 3,0% este año (ya se encuentra por debajo de lo anticipado por el Emisor), ello en conjunto con el débil cierre que registró la actividad económica en 2017 y la perspectiva de una recuperación lenta en la primera mitad de 2018, marcaría la posibilidad para alguna reducción adicional de tasas de interés por parte del Emisor”, agregó Téllez.

La tasa de cambio controlada en lo que resta del año. Un escenario de mejores precios de materias primas sumado a una liquidez global aún amplia ha permitido una significativa apreciación del tipo de cambio en el comienzo de año.

“Teniendo en cuenta el ciclo de ajuste de la política monetaria de Estados Unidos a lo largo de 2018 y con un precio del crudo que se reduciría paulatinamente entre 2018 y 2020 hasta alcanzar los 60 dólares por barril, esperamos una depreciación gradual del tipo de cambio a partir del segundo trimestre del año y que continuaría hasta mediados de 2019. De este modo, en 2018 estimamos un tipo de cambio al cierre del año cercano a los 2920 pesos”, añadió la economista.

Para 2019, BBVA Research estima que el mejor desempeño de la economía y la finalización del ajuste de política de los Estados Unidos permitirán un cambio de tendencia de la moneda que cerraría en torno a los 2900 pesos por dólar.