Ciudad de Panamá. La economía panameña crecería, según el español Banco Bilbao Vizcaya Argentaria (BBVA), alrededor de 7,8% en 2011 y 7,6% en 2012, convirtiéndose así en una de las más sólidas de Latinoamérica. Sin embargo, la institución alertó sobre la necesidad de bajar el ritmo de las inversiones públicas para evitar riesgos como una mayor subida de la inflación.

La economista jefe del BBVA Research para Panamá y Colombia, Juana Téllez, dijo que si bien el país ha enfrentado en positivo las presiones globales y las amenazas de un sobrecalentamiento, existen riesgos que hacen necesario un mayor control del gasto público y hacer inversiones de forma paulatina, para garantizar un crecimiento a niveles sostenibles en el tiempo.

“Creo que las inversiones están demasiado aceleradas, súper bien enfocadas, pero aceleradas, podrían ir más despacio” afirmó Tellez.

Agregó que los proyectos en ejecución deben ser completados pero a futuro es necesario “bajarle al gasto fiscal en algunos renglones” o “hacerlo de manera más gradual que sería lo idóneo”.

La analista del BBVA dijo que Panamá no ha mostrado signos de un sobrecalentamiento, pero las alertas siguen vigentes para Latinoamérica, con riesgos derivados incluso de caer en un aumento general de salarios ya que eso también podría empujar el consumo y crear desequilibrios entre la oferta y la demanda con el consecuente aumento de precios.

Tellez sostuvo que el fuerte desempeño económico del país en los últimos años favorece el perfil de Panamá como “hub” ideal para la inversión de empresas multinacionales, pero destacó que ese mismo contexto ha contribuido de alguna manera a disparar la inflación.

“Creo que en este momento cuando se tienen tantas presiones de commodities, un dólar depreciado, lo único que se puede hacer es desacelerar las inversiones del Estado”, sostuvo la experta que presentó en Panamá el estudio sobre la economía del país para el primer semestre del año.

La analista sostuvo que sería genial que todos los países crecieran en porcentajes tan altos, el problema es que no es sostenible a largo plazo como lo requiere Panamá.

En el primer trimestre el Producto Interno Bruto panameño creció 9,7% según el Ministerio de Economía y Finanzas impulsado en gran parte por el consumo interno, las inversiones y la demanda externa.

En ese contexto, BBVA estima que Panamá cerrará este año con una inflación de 5,3% y se moderaría hasta un 4,4% en 2012, consistente con el ajuste esperado en los precios internacionales de los productos básicos, y el fortalecimiento de una política monetaria más restrictiva en Estados Unidos.

Tellez dijo que el control de la inflación es un tema pendiente para Panamá, y aconsejó al gobierno volver almenos a los niveles de un 3% o 3,5%, mejorar la calidad de la educación, crear empleos de alta calidad y controlar los gastos.

En 2010, la inflación fue de 3,5%. En contraste el índice de precios interanual a mayo pasado fue de 6,4%, según la Contraloría de Panamá.

El análisis del BBVA, por su parte, destaca que el año pasado hubo “un fuerte deterioro del déficit de cuenta corriente”, por el orden de US$2.953 millones alrededor del 11% del PIB explicado en parte por un mayor impulso de la demanda interna y el deterioro de la balanza comercial.

Tellez dijo que si bien Panamá puede vivir con esos niveles “lo mejor sería ahorrar ya que genera vulnerabilidades”, por lo que recomendó bajarlo al menos hasta un 9%.

Sin embargo, recalcó que existe gran optimismo por el futuro de la economía panameña que se sustentaría en parte, a partir de 2015, con un aumento de ingresos al entrar en operaciones el Canal de Panamá ampliado. La idea es brindar más servicios y mejorar el acceso.