París/Madrid. Algunos bancos podrían verse afectados por la devolución de 442.000 millones de euros de préstamos de emergencia al Banco Central Europeo (BCE) esta semana, pero el organismo hará todo lo que esté a su alcance para asegurar que el pago de los créditos transcurra sin problemas, dijo este martes un consejero del organismo.

Los créditos a un año, una novedad introducida como parte de las medidas extraordinarias de apoyo durante la crisis financiera, vencen el jueves y no se prevé que sean renovados, a pesar de que el BCE ha abierto para esa fecha oportunidades extras de financiamiento.

La ministra de Economía española, Elena Salgado, llamó al BCE a ser consciente de las necesidades de financiación de los bancos españoles cuando expiren las ventanas de emergencia de liquidez esta semana, a pesar de que el sistema financiero ibérico se encuentra en una posición fuerte.

"El BCE y el eurosistema harán lo necesario para asegurar que haya liquidez disponible. No deberían exagerar las cosas o estar excesivamente preocupados", expresó Christian Noyer a la emisora Europe 1.

Respaldo. La afirmación del gobernador del banco central francés llega después de comentarios similares de su homólogo austríaco, Ewald Nowotny, que el viernes aseguró que los responsables de la política monetaria tratarían de asegurar que las líneas de financiamiento de los bancos no se corten.

Para suavizar la devolución de los créditos a un año, los bancos tendrán la opción de pedir fondos ilimitados a tres meses y seis días a una tasa plana del 1%, el mismo precio que los préstamos a 12 meses.

Las tasas de interés del mercado interbancario han subido a máximos de ocho meses y medio antes de la operación.

Presión. Pero algunos bancos, especialmente de los países de la periferia de la zona euro, ya están bajo presión y dependen cada vez más del banco central para fondearse, por lo que estos prestamistas podrían enfrentar tensiones si cambian la seguridad de un plazo de 12 meses por plazos más cortos.

El diario Financial Times publicó la semana pasada que los bancos españoles se oponían a la no renovación del esquema de créditos a 12 meses y querían que el BCE ofreciera más préstamos a largo plazo.

Las preocupaciones por la liquidez llevaron al euro a un mínimo histórico contra el franco suizo y de un año y medio frente a la libra esterlina.

Noyer afirmó que los bancos franceses no debieran enfrentar problemas para devolver los préstamos, aunque señaló que otros bancos podrían "sufrir".

"Es verdad que hay un gran vencimiento que ha causado algunas irregularidades. En parte explica las tensiones que hemos visto en el sistema bancario europeo," dijo Noyer.

"Esta es una fecha importante de vencimiento (...) hay algunos bancos que están en una situación menos buena que podrían sufrir, pero nos aseguraremos de que no haya problemas y todo esté bien", afirmó.

Las preocupaciones sobre la exposición bancaria a la deuda soberana está suponiendo dificultades para que bancos de países como Grecia, España o Portugal tomen prestado fondos en el mercado, provocando una dependencia cada vez mayor a la financiación del BCE.