Los riesgos para el crecimiento económico de la zona euro han disminuido y el Banco Central Europeo estará en posición de reevaluar las perspectivas de crecimiento e inflación durante su reunión del 8 de junio, dijo este lunes el presidente del organismo, Mario Draghi.

"Los riesgos a la baja para las perspectivas de crecimiento están disminuyendo más, y algunos de los riesgos de cola que afrontábamos al final del año pasado se han mitigado considerablemente", dijo Draghi ante una comisión de asuntos económicos del Parlamento Europeo.

Sin embargo, advirtió de que las presiones de la inflación subyacente seguían siendo tenues, particularmente por un bajo crecimiento salarial, por lo que todavía es necesaria una cantidad "muy sustancial" de expansión monetaria.

El BCE ha discutido desde hace tiempo que incluso con el crecimiento al alza, la inflación es débil y está lejos de ser sostenible, lo que requeriría que el BCE mantenga su nivel de estímulos sin precedentes, que incluye 2,3 billones de euros en compras de activos y mantener las tasas en territorio negativo.

Los responsables de la política monetaria probablemente declaren unos riesgos equilibrados para el crecimiento económico cuando se reúnan el próximo mes, abandonando su visión más negativa actual y podrían incluso debatir la eliminación de su tendencia a más rebajas de tasas y mayores compras de activos.

Pero cualquier cambio en el tono del banco probablemente sea gradual, ya que teme que una actuación más fuerte pueda desencadenar turbulencias en los mercados, elevando las expectativas de una retirada de estímulos más decidida.

La siguiente gran decisión para el banco podría no llegar hasta el otoño, cuando tiene que decidir sobre si prolonga su programa de compras de bonos al próximo año o comienza a retirarlos como está previsto ahora.