Fráncfort. El Banco Central Europeo (BCE) mantendrá como están, previsiblemente, este jueves los tipos de interés en la zona del euro y no anunciará nuevas medidas no convencionales de política monetaria.

La mayor parte de los analistas descarta que el consejo de gobierno del BCE vaya a tomar decisiones en la reunión de mañana tras el amplio abanico de medidas aprobadas a comienzos de junio.

El BCE redujo su tasa de interés rectora hasta el 0,15% y decidió penalizar a los bancos que depositen su dinero en la entidad con un interés negativo del 0,10%.

Además, la entidad monetaria europea aprobó nuevas inyecciones de liquidez a más largo plazo con objetivo específico, condicionadas a que los bancos presten a las empresas y hogares.

"Después del paquete de medidas anunciado a comienzos de junio, el BCE está ahora en modo de esperar y ver", considera el economista jefe para la zona del euro de UniCredit Research, Marco Valli.

El consejo de gobierno discutirá probablemente los detalles técnicos de las condiciones de estas nuevas inyecciones de liquidez de hasta 400.000 millones de euros, vencimiento a cuatro años y a un tipo de interés muy bajo, así como de las formas de devolución.

El BCE sólo dijo en junio que los bancos deberán presentar provisiones que aseguren que la financiación recibida apoya a la economía real

Los mercados perciben que el BCE no podrá hacer cumplir las condiciones completamente debido al carácter canjeable del dinero.

"Existen diversas disposiciones orientadas a garantizar que los fondos se destinen a respaldar la economía real. Se requerirá a las entidades de contrapartida que no hayan cumplido determinadas condiciones referidas al volumen de financiación neta a la economía real que devuelvan en septiembre de 2016 los fondos obtenidos", dijo Draghi en junio.

Los bancos podrán devolver en septiembre de 2016 la liquidez sin penalización, incluso, si no cumplen los criterios de financiación neta, por lo que en la práctica el BCE permite a los bancos disfrutar de una ventana de liquidez de dos años para "carry trades", añade Valli.

Los "carry trade" permiten financiarse en una divisa a un tipo de interés muy bajo e invertir en otra que proporciona un mayor retorno.

La actual percepción del mercado parece estar detrás del actual auge de la deuda soberana de los países periféricos de la zona del euro, según Valli.

Las nuevas inyecciones de liquidez a más largo plazo ayudarán a las grandes empresas de la periferia europea, pero no tanto a las pymes por la falta de demanda de inversiones fijas y el grado de riesgo más alto de estos prestatarios.

Draghi también anunció en junio un programa de compras de bonos de titulización de activos para facilitar el crédito a las pymes, aunque también se descarta que vaya a dar mañana nuevos detalles.