El Banco Central Europeo (BCE) dejó sin cambios esye jueves su política monetaria ultraexpansiva, tal como estaba previsto, manteniendo un extraordinario estímulo para apoyar a una tenue recuperación del crecimiento económico en la zona euro tras casi una década de estancamiento.

La atención del mercado giraba ahora a la conferencia de prensa del presidente del BCE, Mario Draghi, programada para las 1330 GMT, cuando se espera que reconozca que el panorama para el crecimiento ha mejorado, pero que aún existen amplios riesgos - como una inflación demasiado baja - que por el momento impiden reducir los estímulos.

En un comunicado que reiteraba su orientación, el organismo dijo que las tasas se mantendrían en sus actuales niveles bajos por un periodo extendido y que también está dispuesto a incrementar o extender el plazo de sus compras de activos si las perspectivas económicas se deterioran.

"Si el panorama se torna menos favorable, o si las condiciones financieras se vuelven inconsistentes con nuevos progresos hacia el ajuste sostenido de la trayectoria de inflación, el consejo de gobierno está dispuesto a incrementar el programa en términos en tamaño y/o duración", dijo el BCE en un comunicado.

La recuperación aún depende bastante de los estímulos del BCE y los mercados podrían sumergirse en la volatilidad si la Reserva Federal sigue aumentando sus tasas de interés, lo que destaca la divergencia de estrategias monetarias entre Europa y Estados Unidos.

"Draghi parece estar cómodo con permitir que la inflación se acelere antes de declararle la victoria total a la deflación", dijo David Kohl, economista del banco privado Julius Baer, antes de que se publicara el comunicado del BCE.

Ante esta perspectiva, Draghi debería mostrarse relajado. La inflación alcanzó el mes pasado su mayor nivel en tres años, la actividad manufacturera se está acelerando y los indicadores de confianza en la economía se están afirmando, todos factores que apuntan a un crecimiento más robusto en la zona euro a fines del año pasado.