Francfort. El presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, se encuentra bajo intensa presión de los inversores, los líderes europeos e incluso Estados Unidos para que cumpla este jueves su promesa de hacer todo lo posible para salvar el euro.

El BCE mantuvo su tasa de interés principal en el mínimo histórico del 0,75%, tal como se esperaba. Ahora los mercados están a la espera de la conferencia de prensa de Draghi, prevista para las 1230 GMT, en busca del anuncio de medidas para lograr una baja en los costos de endeudamiento de España e Italia.

"No fue una sorpresa", dijo el economista Elwin de Groot de Rabobank en referencia a la decisión de dejar la tasa estable. "Es mucho más importante ver qué otras medidas podrían haberse decidido", agregó.

Cualquier señal de que exageró cuando hizo su promesa de medidas hace una semana podía llevar a que los mercados castiguen a la zona euro.

Reuters informó el lunes que la idea principal que se examina es una reactivación del programa de compra de bonos del BCE para España e Italia en conjunto con los fondos de rescate de la zona euro, pero que la acción podría tardar al menos cinco semanas.

El primer ministro finlandés, Jyrki Katainen, dijo a un periódico que los líderes europeos se preparan para que los fondos de la zona euro de rescate compren bonos en el mercado primario durante dos años, con una decisión probablemente en septiembre.

El diario alemán Süddeutsche Zeitung informó de que el BCE está planeando una acción concertada con el Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE) para comprar deuda soberana de España o Italia, aunque una decisión final no sería anunciada hasta septiembre.

El BCE tiene poco margen de error para mantener su credibilidad y evitar que los rendimientos de los bonos suban a niveles insostenibles en los países endeudados de la periferia de la zona euro.

El banco dejó sin cambios la tasa de interés de su facilidad de depósitos en el 0 por ciento, tras haberla bajado a ese nivel el mes pasado en un intento por lograr reactivar los préstamos interbancarios.

Tampoco modificó la tasa marginal de préstamos, que es la de los créditos de emergencia, al dejarla en el 1,50%.