Nicosia/Amsterdam. El Banco Central Europeo no está negociando junto con el Fondo Monetario Internacional (FMI) un paquete de rescate para España por un monto de hasta 300.000 millones de euros, dijo el viernes una portavoz del BCE, desmintiendo así un reporte publicado por la prensa holandesa.

"La información no tiene fundamento. No están en marcha ningunas negociaciones. Son las autoridades españolas las que deben hacer la solicitud", expresó la portavoz.

El diario holandés Het Financieele Dagblad informó este viernes, sin nombrar su fuentes, que el BCE y el FMI estaban en negociaciones sobre un programa de rescate por 300.000 millones de euros (US$387.000 millones).

El reporte indicó que la ayuda allanaría el camino para que el BCE compre bonos españoles a fin de reducir los costos de endeudamiento de Madrid.

La portavoz del BCE sostuvo que el plan de compra de bonos, anunciado por el banco la semana pasada, era una iniciativa de política monetaria y no puede estar vinculada a ninguna negociación. La entidad sólo la activará "si se cumplen condiciones externas", dijo.

Tras citar fuentes cercanas al tema, el diario afirmó que el BCE deseaba asegurar la participación del FMI para que España cumpla con estrictas condiciones de recortes de gastos y reforme a su economía a cambio de cualquier asistencia financiera.

El programa tomaría tres años y considera un máximo de 300.000 millones de euros, dijo.

El presidente del gobierno español, Mariano Rajoy, dijo previamente esta semana que no había objeciones para que el FMI supervise el cumplimiento de los términos de la ayuda.

Los ministros de Finanzas de la zona euro reunidos en Nicosia presionaron el viernes a España para que aclare si pedirá o no asistencia financiera.

Un funcionario de la zona euro dijo a Reuters en julio que el ministro de Economía de España, Luis De Guindos, admitió en una reunión con su contraparte alemán, Wolfgang Schaeuble, que podría necesitar un salvataje por 300.000 millones de euros si sus costos de financiamiento seguían insosteniblemente altos.

Los rendimientos de los papeles españoles han caído marcadamente desde que el BCE anunció el plan de compra de bonos.