El Banco Central Europeo mantendrá su política monetaria expansiva durante más tiempo que en los anteriores casos donde también se sufrieron "shocks" de demanda, lo que probablemente limitará el impacto negativo de la apreciación del euro, dijo el lunes Benoit Coeure, miembro del consejo de gobierno del BCE.

Los comentarios de Coeure sugirieron que las autoridades del BCE no están excesivamente preocupadas por la apreciación del 14 por ciento del euro frente al dólar este año, pese a que la semana pasada el presidente del organismo, Mario Draghi, apuntó al tipo de cambio como una fuente de incertidumbre que requiere supervisión.

Coeure dijo en una conferencia en Fráncfort que, a diferencia de los casos anteriores en los que hubo "shock" de demanda, esta vez la política monetaria se mantendrá expansiva durante más tiempo.

"Por tanto, es probable que (esta política) silencie aún más el impacto por parte de cualquier apreciación del tipo de cambio que esté impulsada por el crecimiento", explicó el economista.

"Ya que la actual recuperación en la zona euro está siendo impulsada en gran parte por la demanda doméstica, la fortaleza del euro puede llegar a tener menos impacto sobre el crecimiento que el que tuvo, por ejemplo, durante la Gran Crisis Financiera", añadió el economista.

El BCE tiene como objetivo que la inflación se sitúe en casi un 2% a partir del "medio plazo", un concepto abstracto que se ve influenciado por el alcance de cualquier repunte en los precios.

El banco central ha sido incapaz de alcanzar su objetivo de inflación durante los últimos cuatro años y medio y sus nuevas previsiones no esperan que el índice de alzas de precios avance hasta un nivel cercano al 2% antes de 2020.

Aún así, se espera que el BCE reduzca los estímulos económicos cuando el consejo de gobierno del banco central se reúna en octubre, ya que la amenaza de la deflación se encuentra prácticamente disipada y el crecimiento está alcanzando niveles mucho más altos de los que se esperaba hace algunos meses.